28 ene 2010

¿Darek o…Bill? Cap.23

Caminé perdida en mis pensamientos. Es decir…¡Pude entrar en su mente! No fue…tan intenso como con cualquier otra persona. Cuando entré en la mente de Bill, mientras le tomaba la mano, todo era…borroso. Sus pensamientos estaban protegidos. No pude ver nada con claridad. Era extrañísimo. No pude ver casi nada. Era demasiado borroso. Como que si sus pensamientos tuvieran neblina. No fue tampoco como cuando usé un encantamiento Legeremántico adicional. Él me dejó ver un recuerdo, pero al momento en que intenté ir más allá, me sacó con una fuerza impresionante. Usando mi don no lo notó tanto, y tampoco me sacó…solo no…pude llegar más allá. No pude. Estaba borroso todo. No vi más de lo que me “dejó “.

Y por otro lado existía el hecho de que mi patronus había cambiado. Solía ser una pantera, pero…sabía que un patronus podía llegar a cambiar. Podía cambiar cuando una persona cambiaba la manera de ver el mundo. Y Bill…definitivamente había cambiado mi mundo. Ahora él era mi mundo. El Colacuerno Húngaro macho del patronus de Bill había cambiado a mi pantera de patronus por una Colacuerno Húngara hembra. Fue por Bill…solo Bill…mi mundo…mi todo.

Barbie tenía una sonrisa elocuente en el rostro cuando llegué a su lado. Yo me reí disimuladamente. Ella sabía de sobra lo que había ocurrido. Ella me dijo por el pensamiento:

“Hay Miah, te juro que… ¡Darek se muere!”

Yo me limité a reírme.

Mi hermano llegó junto a nosotras y abrazó a Barbie por atrás. Le plantó un beso en la mejilla y se volvió hacia mí.

“¿Nos vamos?”Preguntó.

“Falta Darek” Apuntó Barbie.

En ese preciso instante llegó Darek a nuestro lado.

“Muy conveniente.” Dijo mi hermano por el pensamiento.

Seth hizo ademán de que lo siguiéramos. Caminó de la mano con Barbie. Darek y yo no nos movimos. Yo seguía furiosa con él. Lo miraba con desprecio. Hasta con asco. Darek me miraba suplicante.

-Miah…eeeemmmm…-su acento italiano se marcó mucho…

-¿Qué?-le dije, en tono hostil.

-Yo…lo siento mucho. Muchísimo. Ya no soporto verte así. No me soporto. Solo…déjame cambiar. Te daré libertad. Lo que quieras. En serio, te conseguiré la luna si es necesario. Perdóname. No olvides esto. No olvides que te amo. No olvides…nuestra historia. No olvides…-su voz se quebró al final de la frase para sustituirme sus ideas con pensamientos en lugar de palabras.

Pensó en una noche…en mi hogar. Todo era pasión, locura y descontrol. Nuestra primera vez solos. Como iguales. Como pareja…

Darek se estaba acercando más a mí y sentía su aliento en mi boca. Estaba cerrando los ojos, como si con eso esperara un beso. Me arrimó a su cuerpo y me tomó por la barbilla, obligándome a mirarlo a los ojos.

-Darek…solo…quiero espacio. Quiero que no bases lo nuestro en cosas estúpidas y sin sentido. Tal vez para ti tienen algún sentido. Pero para mí ya no. Sé que suena melodramático pero me siento…sofocada. Con tanto de esto. Estoy cansada. Darek…no sé cuanto más vaya a durar esto… pero… no creo que yo eemmm…yo…no…eemmm…aaawwh…-

-Era todo lo que necesitaba oír.-dijo Darek al tiempo que cubrió mi boca con la suya.

No había escuchado nada de lo que le había dicho. NADA. No comprendió. Pero una chispa de intuición me dijo que no debía cortarlo en ese mismo momento. Pero…había otra razón…tenía…¿lástima? Si…me daba lástima Darek. Era tan ignorante y atarantado. Me daba lástima dejarlo. ¿Qué haría sin mí? Estaba muerto…es decir…necesitaba de mi sufrimiento para su satisfacción personal. Necesitaba de mí, de mi piel, de mis labios y de mi cuerpo.

Saboreó cada centímetro de mis labios. Yo no me moví. Estaba indiferente. Cerré los ojos. Leí su mente. Mientras sentía cómo deslizaba sus manos por mi cuello, abrochando una cadena…Ja…conveniente…me había comprado un dije…iba a tener que usarlo. Qué horror…

-Tengo algo para ti.-me dijo cuando finalmente dejó de besarme.

-Lo sé.-le dije, cortante.

-Entonces…ten…-me dijo, al tiempo que soltó la cadena dorada en mi cuello…con un dije en forma de corazón…era de oro…ups…le había costado una fortuna.

-Emmm…es tuyo. Como yo…soy tuyo…-me dijo con un atisbo de sonrisa en sus labios. Se arrepintió de haber medio sonreído, ya que mi rostro inconscientemente había reflejado el asco que me daba Darek…quise ser amable por una vez y con una sonrisa le dije:

-Es hermoso…te lo agradezco, de veras. Humm…debemos irnos.-le recordé que teníamos que ir con Albus Potter…

-Damas primero.-me ofreció su brazo. El dejo italiano salió otra vez en la última sílaba…Por cortesía le tomé el brazo…caminamos juntos hasta alcanzar a mi hermano y Barb.

Para llegar al despacho del director teníamos que pasar por el salón principal…Para desgracia mía, los hermanos Kaulitz estaban ahí. No podía creerlo.

Se estaban riendo. Bill tenía la risa más encantadora que jamás hubiera escuchado. Era tan…sofisticado y elegante. Pero al mismo tiempo era rebelde y seductor... Realmente me gustaba…su estilo era único. No había otro William Kaulitz.

Lo observé descaradamente por dos segundos, los cuales fueron suficientes para que, Darek se diera cuenta a quién observaba y para que Bill percibiera mi mirada.

Darek y Bill se observaron fijamente. Ambos con mirada curiosa…preguntándose qué relación podrían tener conmigo. No supe qué me avergonzaba más, si el hecho de que Bill me viera del brazo de un chico corpulento y atractivo o el hecho de que estuviera cambiando a Darek por un humano, Bill. Estaba…decidiendo… ¿Bill o Darek? Capté el efluvio de pensamientos de Darek.

Cuando sentí el “cambio” en mis ojos al entrar a la mente de Darek me sumergí en cualquier pensamiento o recuerdo que tuviera sobre Bill. Encontré un par de recuerdos…

“Para ella esto ha de resultarle difícil. Es decir, su don es invencible, totalmente poderoso y en este momento encuentra a un patético humano al cual no le puede leer el pensamiento. Ella piensa que es o porque su don no funciona o es porque la mente del chico… ¿Bill? no funciona bien. Para mí es un problema de sangre…no me sorprendería que fuera sangre sucia. Un mugroso sangre sucia. Su sangre no huele a nada. No huele apetitosa…”

Este recuerdo era del día que venimos a Hogwarts…le seguía otro…

“¡¿Por qué lo observa?! Tiene dueño…es MIA. Solo MIA. De nadie más. Y puedo sentir la fuerza de esto. Por el momento nada de qué preocuparse. Es un humano. Pero…me saca de quicio. Si pudiera enseñarle al sangre sucia quién manda aquí…si pudiera mostrarle que ella no le pertenece ni lo hará mientras siga siendo mía. Totalmente MÍA.”

No podía creer que Darek fuera tan estúpido…no era suya. Y por último vi algo más que nunca me había detenido a observar…

“Soy un idiota…por supuesto que ella lo sabe…sabe que no la amo. Pero…soy tan terco…Si ella no fuera tan demoníacamente…deseable. Es puro contacto lo que quiero…un amor pasajero…pero…no quiero. Ella ya me pertenece por el simple hecho de haber sido su pareja por medio siglo…Pero… ¿me dejaría? Es una remota idea que me deje por el idiota sangre sucia. Ha ha ha… Conveniente…William está en la clase. Me voy a divertir…”

Volví al presente. Bill estaba con una nueva expresión en el rostro. Igual que Darek. Ambos se intercambiaban miradas asesinas. Darek comprendió. Darek lo supo…antes de tiempo…por otro medio, su don. Supo qué sucedía entre nosotros. No sabía descifrar la expresión del rostro de Bill. No sabía qué pensaba y me volvía loca no saber el porqué de su repentina furia. Iba a necesitar más contacto físico para sacárselo. Aunque no fuera muy explícita.

Mejor hice caso omiso y seguí caminando, al tiempo que ambos chicos bajaban su mirada y seguían con sus asuntos. Me zafé del brazo de Darek y caminé rápidamente. Me intimidaban ambas miradas; la de Bill y la de Darek. ¿Qué les iba a decir?

Cuando llegué a la gárgola que se encontraba frente a la escalera que conducía al despacho del director me encontré con otro par de ojos llenos de reproche. Seth sabía lo que me pasó…pensaba que era demasiado egoísta…

No presté atención y cuando Darek llegó junto a nosotros subimos.

Albus Potter se encontraba sentado tras su escritorio, con su pensadero al lado y la varita en su cabeza, sacándose recuerdos.

Cuando nos vió entrar se levantó para darnos la bienvenida. Todos lo saludamos y nos pusimos en nuestros lugares de siempre, Barbara sentada a mi derecha, Seth atrás de mí de pie y Darek a su lado también de pie. Cuando el director empezó a hablarnos por el pensamiento, todos tomamos nuestras posiciones.

Yo captaba lo que el director nos quería decir, él solo me enviaba lo que quería decirnos y lo lograba gracias a ser un Oclumántico. Luego, tocándole la mejilla suavemente, para intensificar la conexión, le pasaba a Seth lo que quería decir, por medio de nuestro don. Y por último, Seth, por medio de su don, dándole la mano a Barbie y tocándole el hombro a Darek, les transmitía lo que quería decir Albus Potter. Si nosotros le queríamos decir algo, lo hacíamos en voz alta.

“Tenemos un problema.” dijo el director por el pensamiento. Nosotros seguimos la rutina. “Van a ocurrir asesinatos esporádicos a estudiantes descendientes de muggles. Por parte de…el clan Aken.”


JURO

SOLEMNEMENTE

QUE MIS INTENCIONES

NO SON BUENAS

Hayy!! Hola perdonenme por la tardanza. Ufff!! esque toi super atareada en serio. Ya ni tiempo me dio de pintar el dibu!! Espero que les guste…fue un dibujo difícil…todos los ángulos de la cara y extrañas poses…bueno…aki los dejo perdonenme x ser tan breve pero tengo ke hacer!! TODAS SON UNAS SUPER SEGUIDORAS!! TODAS!! Besos a todas!! Publicaré probablemente el miércoles!! Gracias x comentar! a ver si esta vez rompen el record de 11 comments…jeje

TRAVESURA

REALIZADA

Att.MechaO’SheaKaulitz.

22 ene 2010

¿Celoso? Para nada…tengo mejor suerte. Cap. 22

Era tan raro todo aquello…y más aún que yo me sorprendiera haciendo cosas que no había sido consciente de haber hecho. Me encontraba en el Gran Comedor y me había servido ensalada y papas sin que me hubiera dado cuenta. Me pregunté cuanto tiempo llevaría ahí…

-¡Tierra llamando a William Kaulitz!-gritó Steve en mi oído.

Me pregunté cuanto tiempo llevaría llamándome sin obtener respuesta.

-Déjalo…esta en Miahlandia.- bromeó Jordan. Todos a mí alrededor corearon sus risas.

-Está hipnotizado.-rió Jake.

-Pareciera que bebió un filtro de amor.- se burló Steve.

-¿Estás seguro que esa ensalada no está hechizada?-

-No te preocupes, aunque estuviera hechizada seguiría igual. ¡Míralo! Pareciera que ha encontrado su filtro de amor personal.-

-Exacto. Marca “Miah Lessing”.-bromearon mis amigos.

-Aaawwwhhh…déjenme en paz. No estoy hechizado ni he bebido ningún filtro de amor.-repliqué.

-Wow, entonces danos otra explicación lógica a tu comportamiento poco usual.-

-Nunca te había visto así, Bill.-

-¿Le lavaron el cerebro en Durmstrang?-

-Están dementes.-repliqué.

-¡Ja! ¡Claro! Ahora NOSOTROS somos los tocados. ¿Quién es el hombre que anda babeando por Miah Lessing?-dijo mi hermano.

-¡Tú! ¡Le besaste la mano! Hubieras visto tu cara…-le dije cortante.

-¡Ja! ¿Celoso hermanito?-replicó mi hermano.

-WWooowww…¿Le besaste la mano?-preguntó Hector a Jake.

Jake compuso una sonrisa de autosuficiencia. Empezó a enorgullecerse contando una y otra vez la historia de cómo le beso la mano. Omitía las partes en donde ella se rió de él…

Terminamos de almorzar y, junto con Jake y Hector, fuimos a la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Era mi clase favorita. En Durmstrang esta asignatura se limitaba a llamarse Artes Oscuras. Durmstrang estaba muy enfocada en el estudio de esta rama de la magia, razón por la cual estaba mucho más avanzada en esta materia. Igualmente, yo estaba adelantado en la asignatura. Mi conocimiento sobre Defensa Contra las Artes Oscuras equivalía al de un estudiante de último año. Era muy fácil.

Pero…en ése momento me acordé. Me acordé de con quién compartía escritorio en aquella clase. Recordé la última clase. Todo había sido tenso.

Miah me miró con una expresión de asco. Altiva, tensa, despectiva, llena de ira, con desprecio…así se había comportado la última vez. No me esperaba lo que vendría luego…en ésa clase…

Cuando crucé el umbral de la puerta observé como todos tomaban sus asientos, esperando que el maestro entrara a la clase. Mi hermano y Hector se dirigieron a su asiento.

-Suerte.-me susurró Hector.

Fijé mi vista en el último asiento de la fila de mi derecha. Ahí estaba ella. Leyendo el libro de DCAO (Defensa Contra las Artes Oscuras). Tenía un semblante sereno y parecía no haber notado que había entrado en la clase.

Fijé mis ojos en ella. En ese momento me senté a su par. Ella no movió la vista de su libro. Seguí observándola descaradamente. Mis labios compusieron una sonrisa irónica.

-¿Qué estás viendo?- me dijo ella en un tono que nunca había oído en su boca, un tono rudo…delicioso.

-¿No es obvio? Te miro a ti.-

-¿Por?-me preguntó aún en tono rudo y expresión curiosa.

-Mmmm…pues aquí la Legeremántica eres tú. ¿No?-bromee. Le volví a dirigir otra sonrisa llena de sarcasmo.- Oh, perdona. Había olvidado el hecho que soy un Oclumántico nato.-me reí de ella…no podía creer cuanto sarcasmo había usado en dos oraciones.

-O tal vez es posible que hubiera sido suerte de principiante. Le pasa a las mentes débiles. No creo que tú seas la excepción.- me dijo con una sonrisa burlona. Amaba cómo se irritaba. Hablábamos como que si ya nos hubiéramos conocido, como si esa no fuera la primera conversación. Era fácil hablar con ella. También pavonearse.

-Es posible… ¿No sabes hacer un patronus?-le dije al notar que estaba leyendo sobre el encantamiento patronus.

-Sé hacer un patronus. No quiero que te sientas mal si tú no sabes hacer uno. No te preocupes, yo puedo enseñarte. Aunque…tal vez sea magia muy avanzada para un Oclumántico mediocre, digo, nato.-volvió a burlarse.

-Tomaré las clases, gracias. Pero tal vez te evitaré la molestia, ya que sé hacer un patronus mucho mejor que el tuyo.-le volví a decir con ironía. Estaba a gusto con ella. Mi patronus era perfecto.

-¿Ah sí? Me imagino tu pensamiento cuando haces tu patronus. Se limitaría al hecho de comprar trajes de gala de mal gusto.-

-Imagina nenaa, porque nunca sabrás en lo que pienso.-

-Ya veremos, nene.-me dijo Miah, estaba retándome.-Ahora volviendo al hecho, o casi la fantasía de que tú pudieras hacer un patronus, ¿Qué forma tiene?-

-Un dragón Colacuerno húngaro macho.-le dije con firmeza.

-¿Por qué?-me preguntó. Expresaba sincera curiosidad.

-Mi padre trabajó muchos años en Hungría. Trabajaba con dragones, y desde pequeño me han gustado. El Colacuerno es mi favorito.-le dije.

-Fascinante…-me dijo en tono de respeto.

-¿Y qué forma tiene tu patronus? Si es que sabes hacer uno.-le dije.

-Una pantera.-replicó. Su mirada reflejó que se acordó de algo gracioso. Tal vez la razón de la forma de su patronus.

-¿Por qué?-le pregunté.

Reconocí una cierta mirada que decía que no quería decirme. Y para suerte suya, el maestro entró a la clase.

Nadie sabía el nombre completo del maestro. Nos limitábamos a decirle Vado o Sr. Para él no existían formalidades. No teníamos que llamarlo maestro de manera estricta. No era humano, y tampoco era de la clase que se llama gente del agua. Era…una combinación. Mitad humano y mitad acuático. Era alto y corpulento. Su piel era de un tono verdoso azulado. Su cabello era brillante y escaso. Era muy extraño. Y era mucho más extraño que nos diera la clase de DCAO. No era la primera clase que nos había dado, pero yo sentía como si fuera la primera.

Comenzó dándonos explicaciones. Irónicamente íbamos a hacer el encantamiento patronus. Miah y yo nos sonreíamos con risas burlonas. Nos tirábamos el sarcasmo y la sorna en la cara.

Para cuando Vado preguntó quienes sabían hacer un patronus, solamente Miah, mi hermano y yo, levantamos la mano.

Seguidamente nos pidió que hiciéramos una demostración…primero iba Jacob, luego yo y por último Miah, quién insistió en ser la última.

Jacob sacó su varita y gritó: “¡Expecto patronum!”.

De la punta de su varita salió un destello plateado y seguidamente apareció el tigre tan conocido del patronus de mi hermano. Rugió con fuerza y luego desapareció al tiempo que mi hermano bajaba la varita y Vado le daba cinco puntos más a Griffindor.

Era mi turno.

-Mejora esto.-le dije en susurros a Miah, quién se limitó a reírse de mí y entornar los ojos.

Alcé mi varita, fijé mi mente en el recuerdo más feliz de mi vida y grité: “¡Expecto patronum!”.

Mi patronus salió despedido de la punta de mi varita. Más brillante que nunca, se alzó el Colacuerno húngaro macho, que despidió una ráfaga de fuego plateado. Hice que revoloteara en torno a Miah con gracia y petulancia. Le estaba presumiendo a Miah mi patronus con una sonrisa en el rostro. Ella se limitaba a alzar una perfecta ceja y fruncir los labios carmesí, perfectamente tallados.

Llegó el turno de Miah.

-Así es como esto se hace.-me dijo, petulante, de nuevo.

Levantó su varita con gracia y delicadez. Sus movimientos eran finos y dulces. Dijo: “¡Expecto patronum!”.

Su patronus era tan brillante como el mío. No pude observar con claridad lo que era…porque una expresión totalmente diferente se reflejó en su rostro. Estaba sorprendida. No entendí la razón porque…

Finalmente pude divisar qué era su patronus…era…otro Colacuerno…hembra. Sabía diferenciar muy bien entre el Colacuerno macho y hembra. Y definitivamente, el suyo era hembra. La complexión era mucho más esbelta, su faz era más suave y su tamaño era menor…

Miah bajó la varita…seguía sorprendida.

-Legeremántica y mentirosa…hhmmm…-le dije

-No soy una mentirosa.-replicó.

Decidí no darle más vueltas al asunto y simplemente dejar de hablar. Pasamos la clase en silencio. Cuando fue hora de irnos, caminamos juntos…para suerte nuestra, teníamos un período de descanso.

-¿Qué quieres hacer ahora?-le dije.

-Mmmm…quisiera hablar contigo, pero debo irme. Barb…digo, mi mejor amiga me ha de estar esperando. Fue…fascinante hablar contigo…Bill.-me estremecí al escuchar de sus labios mi nombre por primera vez. Me tomó la mano. Estaba helada, pero sin embargo, donde tocaba su piel había fuego. Al hablar observaba mis labios…sentía su aliento en mi barbilla…su mano me quemaba…Era fuego. No quería que se detuviera…Observé sus ojos…que habían adquirido un tono más claro que el azul liláceo normal al entrar en contacto con mi piel. Su expresión era de fascinación…pero de curiosidad…aún.

-Lo mismo digo, Miah.-ella me dirigió una sonrisa al escuchar su nombre.

-Nos vemos, Oclumántico mediocre.-

-Nos vemos, Legeremántica mentirosa.-le respondí.

Se alejó de mí lentamente, y finalmente me soltó la mano. Sus ojos volvieron a la normalidad. En ese momento pude respirar. Sin duda era el mejor día de mi vida.

-¿Qué paso?-exigió saber mi hermano. No me había dado cuenta que llegó…muy conveniente.

Me reí disimuladamente. Me volví hacia él. Levanté una ceja y le dije en tono burlón:

-¿Celoso hermanito?-


Woooooo!! Hey! Les gusto el dibu? El cap? Hay espero ke siii!!! Bueno este es mi cap favorito(hasta ahora)!! Espero que les haya gustado y que lo lean. Me encantó todito…Lo que me está decepcionando un poco es que ya no comentan tanto como antes. Ya no les está gustando? =( Si es así déjenme sus comentarios y diganme que no les gusta o ke kisieran ver o …bueno diganme ke hice mal para ke no les gustara…jeje espero que este si les guste y que sigan con la duda intriga o yo que se…publicare…mmmm…el jueves de la otra semana. Perdonenme xq es mucho el tiempo de espera pero la verdad tengo demasiada tarea y necesito de veras hacerla…espero que entiendan! Tengo una seguidora ke es de lo mas fiel cn mi blog. Llueva o truene aki esta viendo los caps. Siempre me comenta y le he adquirido mucho cariño. En serio. Ella se llama Nicole y de veras si estás leyendo esto hay te mando un besote! Te daría un premio a la seguidora más fiel pero por desgracia no sé como funciona eso…jeje Bueno Nicole un besotototote! En serio tkm!! Gracias x visitar y tambien a todas las demas que siempre andan aki metidas en mi blog jeje lkm!! son mi droga personal! Son las mejores! Kusses! (kusse=kiss en aleman).

TRAVESURA

REALIZADA

Att.MechaO’SheaKaulitz.

20 ene 2010

¿Un qué? Cap. 21

Gracias al cielo, Albus Potter decidió que iríamos pasando a hacer la prueba de legeremancia de Miah en dirección opuesta a la mía. Es decir, que yo iba a ser el último.

El sudor perlaba mi frente. Me estaba muriendo de nervios. ¿Qué nunca iba a llegar mi hora?

En todo el tiempo que estuvo en la clase no volteó a verme. Moría de ganas que se volteara y me viera como en el primer día. Pero…en fin. Pude haberme imaginado todo eso. Ya que…bueno, era Miah Lessing y yo pues…era nadie a su par.

Y era lógico. Miah volteaba a ver a mi hermano. Aunque éramos gemelos, no nos parecíamos en todo. Yo era normal. Jake era “guapo”.

Me volvía loco. Una nueva sensación se alzaba en mi interior. Parecida a la ira. Celos. Terribles celos. Todo eso era ridículo. Estaba demente.

Todos los chicos que pasaban por la prueba salían asustados. Todos gritaron. Era imposible no creer que dolía.

El director me observaba. Expectante. Era como que si hubiera hecho que fuera el último a propósito. Me sacaba de quicio.

Y finalmente…llegó mi hora. Estaba muerto.

-Sr. Kaulitz, es su turno.-dijo el director.

Suspiré profundamente…y me levanté, me dirigí a la silla que estaba en el centro de la clase. Mantuve la vista fija en Miah.

-Mismas recomendaciones Sr. Kaulitz.-dijo el director.

Me limité a asentir.

Mi mirada se encontró con la de Miah. Un escalofrío, que no tenía nada que ver con los nervios de que leyera mi mente, recorrió mi espalda. Su mirada me atravezó…no soportaba esa belleza. Era…imposible. No podía creer lo bella que era.

Sus ojos eran altivos, su postura, relajada y su sonrisa, amable.

Me desconcertó…

Me limité a sentarme y fijar mi mirada en los ojos de Miah. Ella alzaba su varita, apuntándome. Pensé en algo que no fuera importante…

-¡Legeremens!- gritó Miah.

Lo último que vi fue un destello verde. Luego todo se volvió en mi contra. El recuerdo que había elegido era más vivido que nunca.

“-Solo si quieres espantar a tu cita.-bromea Hale. Mi hermano ríe.

-¡¿Cita?! ¿Qué te pasa? No pienso tener una cita con nadie.- le grito…Me espanta la sola idea de tener que usar traje…

-Solo decía…bueno, deberías verlas…bueno…mira este…-parlotea Daniel, hace caso omiso de mi comentario un poco rudo…”

Cambié de recuerdo rápidamente.

“Los ojos de ella me espantan. Siento que en cualquier momento puede matarme. Me pregunto si era ella a la que Daniel se refiere. Todo parece indicar que sí. Es una Slytherin. No es la gran cosa pero…”

En ese momento percibí algo…si. La presencia de alguien en mi cabeza. Como cuando se siente que alguien te observa sin ver a nadie. Pero a diferencia de esa sensación pude ver quién me observaba. Localicé a Miah en mi mente.

Yo me esforzaba en mantenerla quieta en un recuerdo específico, pero ella se removía inquieta en mi cabeza intentando pasar a otros recuerdos. Pensé que ella había ganado ese forcejeo…

Pero de un momento a otro me sentí fuerte. Fue rápido sacarla de mi mente. Solo tuve que poner mi mente en blanco…y empujarla hacia fuera.

Tan pronto como tuve mi mente para mí mismo, abrí los ojos.

La escena parecía haber cambiado de la noche a la mañana. Miah se encontraba tendida en el suelo. Con una mirada desconcertada. Un puño de chicos la rodeaba y le ofrecían su mano para levantarla. Sin ayuda de nadie, y sin hacer uso de sus brazos, se puso en pie con una agilidad envidiable. El director me miraba con un atisbo de autosuficiencia.

No supe qué había pasado. ¿Cuánto tiempo había pasado?

-¿Cómo se siente Sr. Kaulitz?-me dijo el director con curiosidad.

-Bien, señor.-le dije. No era del todo cierto. Estaba confundido.

-Ha hecho muy bien el ejercicio. Fueron exactamente dos segundos los que le tomaron bloquearle su mente a la Srta. Lessing. Lo hizo todo con una fuerza impresionante. ¡Diez puntos para Griffindor! Gracias Sr. Kaulitz, puede sentarse.-dijo el director.

Me dirigí a mi asiento. Jacob estaba desbocado.

-¡¿Cómo hiciste eso?!-me dijo en voz baja, lo suficiente para que pudiera oírlo.

-No lo sé.-

-¡No gritaste! ¡Hasta tiraste a Miah de la fuerza con que la bloqueaste!-me dijo mi hermano.

-¿Fui yo?-le dije en tono avergonzado.

-Obvio. Fue…-

-Creo que ha sido todo por el día de hoy señores.-interrumpió el director…más bien Jake había interrumpido su clase.- Hicimos un gran avance hoy. Parece que ya todos pudieron percibir la sensación de la Legeremancia. En la próxima clase les diré los pasos impredecibles para que puedan hacer lo mismo que el Sr. Kaulitz logró el día de hoy… No todos los días se conoce a un Oclumántico nato. Feliz tarde. Señorita Lessing, ¿sería tan ambable de llegar a mi oficina por la tarde con su hermano, el Sr. Ferzetti y la Srta. Leto?-dijo, Miah asintió y con esto último el director desapareció tras el umbral de la puerta.

El bullicio comenzó.

-¿Un qué?-dijo Jake.

-Oclumántico nato.-dijo una voz a nuestras espaldas. Mi corazón se desbocó. Reconocería esa voz en cualquier lado. Se me puso la carne de gallina.- Al parecer tu hermano gemelo es Oclumántico de nacimiento. O tal vez solo…tuvo suerte.-dijo Miah.

Jake a penas pudo decir nada. Estaba tartamudeando.

Inconscientemente, le dirigí una mirada algo…altiva, burlona. Ella la percibió y al momento Miah me dirigió una mirada de reproche. Pude sentir toda su ira fulminándome con esa mirada tan dulce. Era extraño. Se percibía raro un atisbo de ira en aquella mirada en la que se daba mucho mejor la dulzura. Ella salió de la habitación con paso firme y decidido. Aún así, parecía una modelo caminando.


Hay lindo el cap vaa? Hay me encantó!! Pero algo corto…mmmmmmm…bueno el otro cap va a ser el doble de largo! Y VAN A HABLARR!! Hay va a ser tan tierno…lindo…tierno? bueno la verdad un poco de todo. MISTERIO!! Jajaja Hay les gustó el dibu? espero ke si…Bill se ve guapizimo!! Amo su mirada tan…ruda…sexy jaja les gusto?? bueno ahi publicaré el viernes. Esten atentas!! Saben…me encanta el blog. Espero ke a ustedes les guste! Son las mejores! Por hoy es todo jeje tengo tarea ke hacer bueno pues…ciao!!

TRAVESURA

REALIZADA

Att.MechaO’SheaKaulitz.

16 ene 2010

Asombrosamente vivo. Cap. 20

Era un día caluroso (¡en septiembre!). Como siempre, el calor me desesperaba. Bueno, actualmente me encontraba muy desesperado. Si tan solo pudiera…saber en dónde estaba ella. Tal vez así dejaría de imaginarme lo peor.

No era muy ingenioso. Lo más que llegaba a imaginarme era que se había ido.

Por un lado me sentí bien. Porque así no tendría que volver a peinarme el pelo nunca más. Y precisamente, ése día decidí, estúpidamente, no peinarme, dejarme la camisa fuera del pantalón, aflojar la corbata y quitarme el suéter. Imagen exacta de un vago, lo hubiera definido mi padre.

Cuando entré a la clase me tranquilicé bastante. Todo era más fresco ahí. Miré alrededor.

Era una clase extraña, nunca me hubiera imaginado la clase de Oclumancia tan…así.

La clase formaba un círculo perfecto. Era muy amplio. Había cuatro ventanas de vitral en la pared este, que quedaba frente a la puerta. No había escritorios, solamente sillas, muy altas por cierto. Estaban ubicadas formando otro círculo en medio de la clase. Había aproximadamente unos veinte asientos. En el centro del círculo había una silla, con respaldo y antebrazos. Me dio escalofríos pensar qué pasaba cuando te sentabas en ella.

Me senté en una silla que quedaba de frente a la puerta, así no me daría la luz en la cara.

Poco a poco la clase se fue llenando. Jake llegó a sentarse a mi par.

-Wow… que aburrido. Oclumancia. ¿No crees?-dijo mi hermano.

-Jake, sinceramente, ¿sabes lo que es la Oclumancia?-le pregunté.

-Mmm…sinceramente, no.-rió mi hermano. Yo también me reí.

En ese momento vi como el director cruzó el umbral de la puerta. No podía creerlo. El director nos iba a dar clases de Oclumancia. Estaba frito.

-La Oclumancia es el arte de ocultar los pensamientos de la mente a una persona legeremántica, Sr. Kaulitz. Se preguntará qué es la Legeremancia, bien, pues, es exactamente lo opuesto a la Oclumancia, es el arte de leer las mentes, Sr. Kaulitz.-le dijo Albus Potter a mi hermano, quien se puso rojo. Yo reí por lo bajo.

-En esta clase, aprenderán como ocultar sus pensamientos. Como evitar que con un simple embrujo puedan adivinar sus intenciones. No es nada fácil. Pero tampoco es imposible.-dijo, con una sonrisa irónica en el rostro.- Lo primero que tienen que aprender es reconocer cuando alguien está usando la Legeremancia en ustedes. Desde ese momento podrán saber cómo expulsarlo. Para ello, voy a necesitar de su ayuda Srta. Lessing.- con un movimiento de la mano, hizo que la puerta se abriera de par en par, y entró Miah…

Caminó con la elegancia de un cisne, con el garbo de una princesa y la soltura de una bailarina. Tenía una gran sonrisa en el rostro. La habitación se iluminó con su presencia. No podía creer su perfección. Era…hermosa…hermosísima…Nunca en mi vida había visto que alguien luciera el uniforme de Griffindor con el esplendor que ella lo lucía. La falda negra, la blusa blanca, la corbata color oro y escarlata nunca se vieron mejor en nadie. Era una modelo de pasarela.

Vi como ciertas chicas entornaban los ojos. Celosas de Miah. Vi como los hombres se sonrojaban y soltaban risitas bobas. Todos estábamos embobados.

Jacob me dio un codazo cuando la vio entrar.

-Gracias por venir Srta. Lessing.-le dijo el director.

-Un placer.-dijo. Woowww…su voz era la perfección.

-Bien, el siguiente ejercicio es sencillo. Cada uno de ustedes va a pasar a sentarse en esta silla. La Srta. Lessing aplicará un encantamiento legeremántico, así podrá leer sus mentes. No durará mucho tiempo. Solo lo suficiente como para que puedan sentir su presencia.-puntualizó.

Estaba aterrado, como todos los demás parecían estarlo. ¿Miah? ¿Leer mi mente? ¿Qué iba a escuchar? Estaba muerto…muerto…

-Bien…empecemos. Mmmm…Sr. Kaulitz, ¿sería tan amable?-

Me puse pálido…no…ni loco, yo no iba a pasar.

Pero para suerte mía el director se refería a Jake, no a mí…uufff…que alivio.

Jake parecía tranquilo. Caminó con soltura y se dirigió a Miah. Le tomó una mano y se la besó.

-Srta. Lessing, es un placer. Mi nombre es Jacob Jean Kaulitz.-dijo en su tono de conquista.

Miah se rió.

-Encantada Jake. No es necesaria tanta formalidad, dime Miah.- le dijo con una sonrisa irónica en el rostro. Jacob se puso rojo. Yo reí por lo bajo.

-Si…eeemmm…por supuesto.-dijo Jake, aun embobado por la sonrisa de Miah.

-¿Empezamos? Debes sentarte ahí.-le dijo Miah a Jake, señalándole la silla que estaba a la mitad del aula. Jacob estaba aterrado.

-Miah, no mires nada vergonzoso, te lo suplico.-le dijo Jake.

-No te atormentes, no veré nada privado. Te lo prometo.-le dijo Miah, dirigiéndole otra sonrisa. Jake se limitó a asentir y bajar la mirada.

Se sentó. Todos posaron su mirada sobre ellos. Miah estaba frente a él, con la varita alzada, apuntándole a la cara. Jake pasó del rojo al pálido. Ahora si estaba aterrado.

-Sr. Kaulitz, necesito que piense en algo que sea apropiado para que la Srta. Lessing pueda saber. Sumérjase en su pensamiento e intente verlo con la mayor nitidez. Cuando la Srta. Lessing penetre su mente va a sentir su presencia. Necesito que la perciba. No durará mucho tiempo. Esto no le dolerá Sr. Kaulitz. Y señores les explico que si el Sr. Kaulitz grita, no es por dolor, sino solamente el reflejo de su mente que no quiere ser invadida. Gritará por el miedo solamente, no es necesario que se preocupen.-dijo Albus Potter en tono profesional.

-¿Voy a… ¡gritar!?-dijo mi hermano.

-No tengas miedo. Es posible que no. Solo las mentes más fuertes pueden soportarlo. Es posible que en cuanto percibas mi presencia me saques inmediatamente.-le dijo Miah en tono tranquilizador. Era imposible no calmarse con aquella voz tan persuasiva…

-Bien.-dijo Jake. Quien se enderezó y se aferró a los antebrazos de la silla.

Miah lo observó fijamente, con una expresión algo ruda…más que todo profesional.

Un color verde claro sustituyó el color azul liláceo de sus ojos… ¿Cómo era posible eso?

-¡Legeremens!- gritó Miah.

De la punta de su varita salió un destello verde, que chocó en la cara de Jake.

Jake se aferró a la silla. Cerró los ojos y un aullido se le escapó por la boca. Se retorcía continuamente. Gritando aún. Todos miraban horrorizados la escena.

Finalmente el destello verde desapareció. Miah bajó su varita y sus ojos volvieron a verse como siempre. Jacob dejó de gritar y jadeó.

-¿Sr. Kaulitz? ¿Qué sintió? ¿Cómo se siente?-le preguntó el director a mi hermano.

-Sentí…mmm…incomodidad. Como que si todos vieran mis pensamientos. No fue agradable.-dijo mi hermano entre jadeos.

-Entonces… ¿sintió la presencia de la Srta.Lessing? -insistió el director.

-Sí.-se limitó a responder mi hermano.

-Bien hecho Sr. Kaulitz. Es exactamente lo que quería que sintiera. Puede sentarse.-le dijo el director a Jake.

-Interesante elección Jake.-le dijo Miah a Jacob. Todos supimos que nos perdíamos de un detalle. El detalle que Miah había leído en la mente de Jake.

Jacob se dirigió al asiento que estaba a mi par. Se sentó y me dirigió una risa algo melancólica.

-¿Cómo estás?-le dije en voz baja.

-Asombrosamente…vivo.-dijo mi hermano.

Hellooo!! Como estan? Wow bueno fue una semana algo rara. Me gusto volver al cole y tambien volver a publicar…eeemm….hoi si les tengo recomendaciones de blog, que son dos. Tambien de una cancion ke amo…mmm…Ke tal el cap? ESCRITO X BILL! uuff weno vaa? me encantaria ser legeremántica…me gusta la imagen. Miah nunca se vió tan linda. jeje Bueno a ver si se hablan…el…miercoles? si el miercoles publico sin falta, dibujo incluido sin falta eh? pero…no se talvez no se hablen…talvez si jeje algo de ironia sin falta jeje Bueno los blogs que les recomiendo son:

www.cullens-n-masens.blogspot.com Una chica, Michelle, es convertida en vampira por Edward. Me encantó el diseño del blog, la imagen es muy linda y esta muy interesante. GENIAL!

http://thelovestoryofrenesmeeandjacob.blogspot.com/ La historia de Nessie y Jakie(mi hermozo Jacob Black) (Aclaracion MI JAKE) jaja Me encantó. El diseño, la historia, la imagen…todo! WENIZIMOOO!! Lo super recomiendoup!!

Y pues la canción que quiero recomendar es:

Change de Daniel Merriwheather

TRAVESURA

REALIZADA

Att. MechaO’SheaKaulitz

14 ene 2010

Refugiada. Cap. 19

Comencé a correr como si corriendo pudiera ahogar el dolor que llevaba dentro. Como que si con cada paso dejara atrás un poco del peso que no me dejaba respirar.

El cielo crepuscular estaba cubierto de nubes, los árboles no tenían hojas y el césped estaba amarillo. El invierno hacía más dramática mi huida.

No tenía a dónde ir, no sabía qué hacer. No podía detenerme. Porque si me detenía el dolor iba a volver a inundar mi pecho. Tenía que seguir corriendo, huyendo de todo. No encontraba una respuesta a todo lo que me pasaba.

No tenía idea de cuánto tiempo había pasado desde que dejé Hogwarts para internarme en lo más profundo del bosque. Parecían años los que habían pasado desde la última vez que había intercambiado información con mi hermano. Por el momento mi mente seguía cerrada, necesitaba pensar. Y buscar una respuesta. Rápido.

Parecía que había salido del bosque prohibido, porque ahora estaba subiendo una pendiente. Era una montaña. Llegué a la cima en poco tiempo.

Y lo inevitable pasó. Me tuve que detener. Descubrí que el dolor seguía ahí. Quemando mi interior. Era insoportable. El dolor me abofeteó y me botó al suelo. La cima de la montaña estaba cubierta de nieve. La nieve mojó mi ropa.

Me quité mi capa, el suéter, los zapatos y calcetines. Me quité mi uniforme. Quedé solamente en un par de jeans cortos y un top. La nieve mojó cada centímetro de mi cuerpo. Yo no sentí frio. Obviamente. Los vampiros estábamos a una temperatura mucho más baja que la nieve. Sentí la nieve reconfortante. Casi tibia.

Mi cabello estaba empapado. Sumergí mis manos en la nieve. Froté mi pecho con mis heladas manos, como que si con ello pudiera apagar el fuego que ardía en mi cuerpo.

Las lágrimas corrían sobre mis mejillas. No me molestaba en limpiarlas. De todas maneras estaba mojada.

No podía creer lo que me pasaba. Tampoco quería admitirlo, pero tampoco quería silenciarlo. Ya no podía silenciar más lo que mi corazón me decía. Gritaba con tal claridad que cada palabra retumbaba en mis oídos. Lo decía con tal nitidez y sinceridad que me sorprendió no haber querido oír anteriormente lo que mi alma estaba gritando.

Todo lo que me pasaba era incoherente. Pero todo era cierto. Había otra parte de mí que me decía lo que yo quería creer. Por el bien de todos.

Esta parte me decía:

“Es tu cantante, es su destino. Debe morir. Tus deseos de mantenerlo con vida son solamente ecos del cargo de conciencia que sería matar a un humano. Solo lo haces por tu propio bien, no por el de Bill. Su patética vida no te interesa en nada.”

Sabía que todo lo que me decía eran puras respuestas prácticas a lo que me pasaba. Pero sonaba muy falso. Porque yo sabía la verdad. Era esa verdad que me gritaba mi alma y que yo hacía oídos sordos. No quería aceptarlo. Pero…mi alma me ganó y me dijo la verdad que estaba esperando oír hace mucho tiempo:

“Bill no debe morir. Y tú tampoco quieres que muera. No tiene nada que ver el hecho que sea tu cantante. ¡Mira a Seth y Barbara! ¿Ya olvidaste lo que paso? Ahora mira como están. Ardes en deseos que tu futuro con Bill sea igual al de ellos, o mejor. Y ésa es la razón por la que quieres mantenerlo con vida. No solamente el enigma de saber qué piensa sino…”

“Ya no me interesa saber qué piensa. Solo quiero su sangre.” le dije a mi alma en un tono un poco macabro.

“Pero entonces explica porqué lo quieres con vida. ¿Porqué no lo mataste antes?” insistió mi alma.

“Porque no quiero ser un monstruo.” me limité a responderle.

“Entonces no lo mates. Piensa en qué vas a hacer si sigue con vida. ¿Qué piensas hacer?”

“Alejarme de él. Huir.”

“Tú no quieres huir.”

“¿Porqué?” le pregunté a mi alma.

“No soportas la idea de no volver a verlo nunca. Esa fue la razón por la que no lo mataste.”

Guardé silencio. La verdad apagó poco a poco el fuego de mi interior.

“¿Por qué me interesa tanto la vida de Bill? ¿Por qué lo quiero con vida? ¿Por qué no soporto la idea de nunca volver a ver sus ojos?” le dije a mi alma.

“La respuesta es simple.”

“¿Cuál es?”

“Estás enamorada de Bill. Por eso te interesa tanto, por eso lo quieres con vida y por eso no soportas la idea de nunca volver a ver sus ojos. Porque lo amas. Amas a Bill Kaulitz, tu cantante.”

La verdad apagó de golpe el fuego en mi interior. Yo…amaba a Bill Kaulitz. Lo amaba. Lo amé desde el primer momento en que lo vi. Bill era mi cantante, y pude ver la relación que tenía eso con Seth y Barbie. Quería que en un futuro pasara lo que les pasó a ellos.

Esa emoción era nueva para mí. El amor…Nunca me había enamorado de alguien tan fervientemente. Más bien, nunca me había enamorado. Se sentía tan bien admitir que estaba enamorada de Bill. No podía creer lo terca que había sido intentando silenciar a toda costa lo que mi alma me gritaba.

Me levanté y me reí de mí misma. Supe que me pude haber evitado todo ese drama. Con solo saber que iba a matar al humano que amaba me hubiera evitado el debate sin fin sobre si chupar su sangre o no. Que estupidez.

¿Y qué estaba haciendo ahí? ¿Huyendo de…mi? ¿Del monstruo que amenazaba con surgir a la superficie?

No. Iba a regresar cuanto antes. Iba a luchar por soportar tener el olor de la sangre de Bill a escasos centímetros míos…Lo iba a lograr. No iba a matar a Bill. NUNCA.

Estaba tan feliz…Tan distraída que abrí mi mente. Entonces Seth pudo entrar en mi mente y ver dónde estaba. En pocos segundos Seth se hallaba frente a mí.

“¿Qué?... ¿Porque?... ¿Qué paso?” pensó extrañado mi hermano.

“Seth…estoy enamorada de Bill Kaulitz.” le dije.

“Ha…ya era tiempo que te dieras cuenta, Miah. Cuando Barbie me contó lo de tu cantante me quedé pasmado. No puedo creerlo. Lo soportaste. Te felicito. Estoy orgulloso de ti. Creo que lo soportaste por la misma razón por la que yo soporte a Barb, porque estaba enamorado. Y ahora tú te enamoras…wow…creo que es la maldición Lessing.” pensó mi hermano.

Me reí sonoramente. Fui a abrazar a mi hermano. Le dí un besito en la mejilla. Nos reímos juntos…luego decidimos acostarnos en la nieve y ver las estrellas…Era todo tan perfecto en aquella penumbra.

“¿En qué piensas?” pensó mi hermano.

“En…qué voy a hacer cuando vuelva a verlo. No quiero hacerle daño.”

“Mmmm…no creo que lo vayas a hacer. Tú eres muy fuerte y…bueno creo que si te descontrolas te voy a ayudar.” me dijo por el pensamiento y me dirigió una sonrisa.

“Seth…me…preocupa…”

“Darek. Sí. Lo sé. A mí también. Pero descuida. Nadie le va a decir nada.”

“Pero…Seth, no es solamente el hecho de que Darek sepa que ya no lo quiero, sino el hecho de que me enamoré de Bill. ¿Te imaginas qué le va a hacer a Bill si sabe de esto? ¿Cómo crees que reaccionará? Va a matar a Bill…”le dije.

“Es cierto, pero en ese caso sólo debes limitarte a decirle que no quieres nada más con él. Darek se irá y entonces podrás transformar a Bill…”

-Wooowww…tranquilo hermanito. No pienso transformar a Bill aún. Además no sólo le afectará a él. Sino también a Jacob, su hermano gemelo. ¿Olvidas que Bill tiene un hermano gemelo?-le dije en voz alta. Se me hizo extraño hablarle en voz alta, ya que desde que había llegado habíamos hablado solo por el pensamiento.

-Tienes razón…entonces déjaselo a los azares del destino. Tarde o temprano se va a enterar de tu naturaleza. Y con ello deberán decirle a Jake lo que pasa. Se someterá a votación y se arreglará todo…-dijo también en voz alta.

-Ojalá se arregle todo.-

-Miah.-

-¿Sí?-

-¿Qué te gusta de Bill?-

-Mmmm…no lo sé…creo que es adictivo. Hace que me sienta…

-¿Drogada?-bromeó mi hermano.

-¡Nooo! ¡Bill no es una droga! ¡Y yo no soy una drogadicta!-repliqué.

-Ha ha ha…bueno pareciera. Porque siempre andas perdida en pensamientos sobre él…me extraña que no le hayas hablado.-

-Mjm…Lo hubiera hecho si su sangre no fuera tan demoníacamente deliciosa.-sentí como el veneno fluía lentamente en mi boca…el recuerdo de esa sangre me daba sed…

-Créeme, beberla no es la mejor opción…digamos que…-

-¿Qué?-

-Mmmm…pongámoslo así. Imagina besar ése aroma. Imagina que besas a…-

-Aaaawwww…entendí…-nuevamente sentí deseos de sangre. Pero esta vez solamente quería besar la sangre…o a quien la llevase.

Seth se rió de mí…bueno, ambos nos reímos.

“¿Ya te dio sed?” pensó mi hermano.

“Hhhmmmm….mucha.” le dije por el pensamiento. Seth rió.

“Bueno en ese caso vayamos a cazar. Vi un par de osos pardos allá abajo. Mmmm…me voy a divertir.” pensó Seth.

“Recuerda, no hay nada mejor que un oso pardo irritado.” le dije en tono macabro a mi hermano.


Awwwhhh!!! No me la creo! Es que…la última entrada me dejaron 6 comentarios…6!! No me la creo en serio! Nunca me habían dejado tantos comments. En serio wow! gracias chiks eh? En serio son lo ke mas aprecio de este blog. Son mi marca de heroína! LKMMMM! Gracias x pasarse x aki! Espero que les haya gustado el cap. El próximo va a estar super. Con dibujito y todo! Acción y demás…uufff ke tal? Les gustó todo? Ojala que sii…gracias a las chiks que estan siempre pendientes de que publique…jeje bueno publico talvez el sábado en la noche o el domingo en la mañana. Esten atentas! Les agradezco de veras que comenten. Ya llegué a las 1000 visitas! Son tan lindas TODAS! Ya no me han mandado blogs para que recomiende así que por hoi no hay. Sorry too bad. Pero les dejo una frase que me encanta y un besote! Chau!

“Running through the monsoon, beyond the world to the end of time, where the rain won’t hurt. Fighting the storm, into the blue, and when I loose myself I think of you. Together we’ll be running somewhere new…through the monsoon, just me and you.”

TRAVESURA

REALIZADA

Att. MechaO’SheaKaulitz.

11 ene 2010

Complejo de dios. Cap. 18

No había pasado ni un segundo desde que Bill dio el primer paso hacia su asiento. Sus ojazos se posaron en los míos…su frialdad me invadió…Y si no hubiera sido por esa maldita mirada, hubiera saltado y lo hubiera matado ahí mismo. Pero esos ojos me hicieron enloquecer aún más de lo que ya estaba…

Mis pensamientos bramaban incoherentes en mi cabeza. Estaba fuera de control. Pero en el momento en que empecé a razonar, Bill bajó la mirada y la sangre inundó sus pómulos, dándole el color más delicioso del mundo, después de los de sus ojos. Ya no podía más…me estaba matando…

Bill caminaba con cautela…como si percibiera la necesidad de huir, lo que hubiera sido lo más lógico estando en su posición de presa. Pero para mi desgracia continuó su camino hacia mí. Y se sentó a mi lado…

Al momento en que se sentó me dirigió una mirada que se suponía que debía ser discreta y que no se suponía que yo se la regresara… Bill se asustó…y en sus ojos pude ver mi reflejo… Me dio asco. Me sentí débil y totalmente vulnerable…Todo Bill me incitaba a matarlo…NO.

Me aferré al marco de la silla que fácilmente se quebró gracias a la fuerza innecesaria que había aplicado en ella dejando la marca de mis dedos. Me acordé de la regla numero uno. Destruye la evidencia. Entonces pulvericé el marco de la silla, dejando un borde irregular y esparcí por el suelo las astillas que quedaron.

Destruye la evidencia…daños colaterales. En ese momento supe lo que iba a suceder. Yo me iba a voltear e iba a matarlo. Los otros treinta humanos inocentes no iban a poder escapar. Ya había matado a inocentes antes…Pero nunca había masacrado a treinta de una vez…Me sentí una completa idiota.

Una parte de mi ser me decía que no hiciera esa atrocidad. Mientras que la otra parte me convencía de concentrarme en la estrategia.

Cuando matara a Bill, tendría aproximadamente diez o quince segundos antes que los otros humanos se dieran cuenta. Bill no tendría oportunidad de gritar o de sentir dolor, además que no pensaba matarlo con crueldad. Era lo único que podía hacer por esa sangre tan tóxicamente deseable.

Pero tenía que impedir que los demás humanos escaparan. No tenía que preocuparme por las ventanas…estaban demasiado altas. Pero realmente lo que me preocupaba era el hecho que en pleno caos, pudieran oír los gritos de dolor de los magos y brujas inocentes…Entonces tendría que matar a más inocentes…

El olor me castigó cerrándome la seca garganta…

Además la sangre de Bill se enfriaría mientras mataba a los otros. De modo que sería mejor encargarme de los testigos primero…

Me tracé un esquema mental. Estaba sentada en el último escritorio de la fila de la izquierda…De modo que empezaría con los que se encontraban frente a mí. Calculé que podría romper unos cinco o seis cuellos por segundo, y sería menos escandaloso. El lado izquierdo sería el de los afortunados ya que no me verían venir. Mientras que los del lado derecho y Bill sabrían lo que se les avecinaba y podrían gritar…

Entonces supe que debía usar algo más…Pensé en la posibilidad de lanzar un muffliato en la habitación…Así nadie podría oírlos… Y sería mucho más fácil matarlos con la magia… Y supe qué hacer. Iba a ir a la puerta, cerrarla, lanzar el muffliato y matarlos a todos, dejando por último a Bill. Pero decidí mejor no matarlos con la magia, mejor a la antigua, rompiéndoles el cuello o decapitarlos. Iba a ser sencillo. Pero debía ser antes que el maestro entrara, ya que podría usar la magia con más facilidad y soltura que sus alumnos. Era ahora o nunca.

Aspiré una gran bocanada de aire…y el olor se convirtió en un fuego que inundó mis venas vacías y me abrasó el pecho hasta pulverizar cualquier pensamiento positivo que mi mente albergaba.

Pero alguien frente a mí cerró una carpeta, enviándome aire normal que aspiré y me dejó pensar con claridad. No pude ver cuál de los malditos humanos había sido…pero me dejó ver con claridad.

Me avergoncé de mi misma. Si hacía lo que me proponía me iba a convertir en una asesina. La clase de monstruo que era y que había matado tanta gente inocente que había perdido la cuenta. La asesina de otros monstruos menos poderosos. Era consciente que se trataba de un complejo de dios, si es que se puede llamar así, el de alguien que cree tener el poder para decidir quién merece morir… Y definitivamente, Bill merecía morir.

Tenía que morir. No podía seguir existiendo, era su destino. Como el de cualquier otra tua cantante…No. No del todo. Seth pudo superarlo. Solamente una vez. Y no mató a ningún inocente, como la asesina que planeaba matar a treinta indefensos humanos. Y supe que podía evitarlo.

No del todo, pero sí. Solo moriría Bill. Otro plan se formuló en mi mente y supe que era mejor en partes.

Iba a esperar a que terminara la clase, iba a pedirle a Bill que me acompañara a la siguiente clase y en el camino nos íbamos a desviar al bosque…ahí lo mataría. No habría testigos y su cuerpo nunca aparecería. Iban a notarlo, pero nadie dudaría de mí. Ya que yo estaría de regreso en mi clase en tiempo record. Pero… ¿aguantaría una hora de clase con mi tua cantante a escasos centímetros de mí? No pensé que fuera posible, pero lo sería si no respiraba. Obviamente yo no necesitaba respirar. Pero era incómodo no tener sentido del olfato.

Inmediatamente dejé de respirar. Me alivié bastante pero seguía con el recuerdo del olor tan abrumador en mi garganta. Y supe que aguantaría toda la hora. Nadie lo sabría…

Era perfecto…pero…Supe quién lo sabría. Seth y Barbara.

Y reaccione. ¡Yo no quería ser una asesina! ¡No quería ser débil! ¡No iba a perderlo todo por un simple humano! ¡No iba a quitarle la vida a Bill! ¡Qué me pasaba!

¡Porqué Bill! ¡Porqué debía tener una sangre tan demoniacamente deseable! ¡Porqué él! ¡Porque tuvo que venir! ¡Era el hombre más irritante que jamás hubiera conocido! ¡Me hacía pensar cosas incoherentes! ¡¿Y qué estaba haciendo?!

No podía creerlo…Bill se tocaba su cabello negro esparciendo su aroma a su alrededor… ¿¡Estaba loco?! Era como darle alas al monstruo… ¡como incitarlo a matarlo! ¡Me estaba tanteando! ¡Porqué!

Definitivamente Bill merecía morir… Una criatura tan especialmente apetitosa no podía seguir con vida si iba a atormentar el resto de mi existencia como lo estaba empezando a hacer. Y la irritación de no poderle leer el pensamiento era nada en comparación al deseo de su sangre y al odio que sentía en ese momento. Odiarlo. Lo odiaba de la misma manera que odiaba a la asesina que amenazaba con surgir a la superficie y erguirse con toda su fuerza… Odiarlo, odiar el modo que él me hacía sentir, me ayudaba un poco.

Me ceñí a cualquier otra emoción que me distrajera… Odio, irritación, sed, desesperación e impaciencia… ¿Es que la hora nunca iba a terminar?

Aunque lo odiaba, sabía que ese odio era injustificado. Me di cuenta de que a quién en verdad odiaba era a mi misma… Yo no odiaba a Bill… Pero me odiaría más cuando Bill hubiera muerto.

Pero…¿había manera de evitarlo? ¿en verdad merecía morir?

En ese momento pude ver con claridad lo que iba a hacer. Iba a echar TODO a perder. Tenía más de una razón para no matarlo y completamente, le ganaban al deseo que sentía por beber la sangre de Bill.

Mi primera y más importante razón era mi familia. Que realmente no solo estaba reducida a Seth, Liam y yo, sino que también a Barbie y Darek. Mi familia. Lo más importante. Si cometía esa atrocidad íbamos a tener que irnos de nuevo. Un nuevo destino y un nuevo comienzo. No se apetecía. Y mucho menos, quedaríamos descubiertos, significaba otra misión fallida…otra decepción…por MI culpa exclusivamente. Porque no pude ser fuerte. Porque era débil e incoherente. Y por otro lado…la otra razón era…inapropiada. Estúpida. Pero igualmente, importante. Yo…por alguna razón que mi cabeza y conciencia no querían aceptar, estaba ligada a proteger la vida de Bill a toda costa. Sin importar que fuera de mí. Quería mantener a Bill con vida. Quería ver sus ojos por el resto de mi eternidad. Quería volverme loca intentando saber qué pasaba tras esos ojos verde claro que me mataban. Quería saber cómo sabían sus labios…

Sin darme cuenta, la clase había pasado. Para suerte mía no respiré ni una vez más. Solo acabó la clase y salí disparada hacia el Gran Comedor.

Barbie me estaba esperando. Supo lo que me pasó. Y sabía qué iba a hacer.

“Yo le aviso a Seth. Le explicaré todo. Ahora vete. DEBES IRTE AHORA.”

-Gracias.-le dije.

Desafortunadamente Darek llegó junto a nosotras.

-¿Qué paso?-me preguntó.

No le respondí. Solamente le dirigí una mirada de reproche y odio. Vi en su rostro cuánto le dolió esa mirada cargada de odio.

Me di la vuelta y me tomo con la guardia baja cuando me abrazó por detrás. Me susurró al oído suplicas para disculparlo. Me ceñía con fuerza, pero yo deshice su abrazo.

-¿A dónde vas?-

-Lejos de ti.-le mentí.

Y después de eso lo único que recuerdo fue velocidad. Velocidad al correr entre el bosque, mi refugio, refugio de un humano. Estaba huyendo. Huir. De un humano. De Bill. ¿A dónde iba? Lejos de Bill.


Heeeyyy!! Wow…un cap difícil…el dibu mas ke todo. Bueno…el día de hoi no puedo comentar mucho. He estado algo ocupada cn el colegio…no sé qué día voy a volver a publicar. Es más seguro que el jueves o viernes…bueno estén atentas eh? jeje bueno les keria agradecer por comentar…sus comentarios son tan lindos! son tan dulces todas! Ke bueno ke les gusten los dibus! este fue especialmente dificil xq queria como ke dar a entender que ahora ya no estan tan…unidos, ya que Miah esta a color y Darek no…espero ke entiendan lo ke kiero decir jeje! Bueno gracias x todo, este blog es para ustedes! comenten mucho!! xoxo! bye!

“I’ll scream til’ I’m bleeding, now I’ll crash though the ceiling, now you dunno what I’m feeling and that I’m dying, trying TRYING!” Bill Kaulitz Trümper on TH, in his tatoo.

PD: No sé si ya tienen claro quien escribe el cap, bueno si no, entonces les digo, los que tengan el texto color blanco es de Bill y el de color

azul es de Miah. Bueno chau!

Att. Mecha O’SheaKaulitz

8 ene 2010

La única verdad. Cap. 17




Supe que tenía que huir. No podía pensar con claridad. Y mi hermano no ayudaba. Estaba furioso. Le tocó la mano a Barbie y le dijo:

“Le dije que lo cortara. Es terca. Todo tiene sus consecuencias. Esta vampira no tiene cerebro. Esta loca. ¡COMO DEJA QUE DAREK LE PEGUE! ¡NO SABE DIFERENCIAR ENTRE LO ACEPTABLE Y LO QUE NO ES! ¡ES INCOHERENTE…”

No quise escuchar lo que mi hermano dijera. Salí del Gran Comedor y le di una última mirada a los ojazos de Bill…Solamente recibí una aburrida clase de encantamientos con Jacob Kaulitz…No me interesaba nada de nada…Solo terminó la clase de encantamientos y me fui.

Salí corriendo del castillo, a una velocidad más o menos humana. Me adentré en el bosque…me sentí una cobarde.

Corrí varios kilómetros…Me sumergí en lo más profundo del bosque. Y también en lo más profundo de mi mente…

No tenía opción…Más bien, sí la tenía pero no tenía posibilidades. Darek me había dado a escoger…entre perdonarlo, o no. No lo quería perdonar. Quería que se alejara, que se fuera de mi vida, que nunca lo volviera a ver, que se esfumara, que desapareciera y me dejara vivir en paz. Ya no lo quería…NUNCA LO HICE.

No lo iba a perdonar.

Pero lo angustiante era…¿tenía opción? Es decir, Darek, más que nada me había dado la posibilidad de cambiar…y por otro lado, me dijo que lo perdonara.

No supe si me lo había dicho como que dándome a elegir, o si más bien me lo dijo como una orden. Como que DEBÍA perdonarlo.

No tenía opción…

Entendí todo…

Darek no iba a cambiar. Todo iba a ser igual hasta que yo lo cortara. Como Barbara había dicho…en Halloween…hasta Halloween…¿iba a soportarlo?

No me di cuenta cuanto tiempo estuve ahí…Lo único que sabía era que era de noche…

En ese momento llegó a mi lado Barbie. Su cabello rojo ondeaba al caminar.

-Parece que estas mejor-me dijo refiriéndose a la marca de mi pómulo izquierdo que Darek me había hecho…y en efecto. Ya casi no tenía ninguna marca.- Te aseguro que vas a soportarlo. Eres fuerte. Lo que me preocupa es otra cosa…-dijo Barbie poniendo su mirada ausente característica de su don.

Ella miraba algo que iba a pasar al día siguiente…con Bill…

Le toqué la mano para intensificar la conexión… vio a Bill entrando en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Se sentó a mi lado…No entendí la razón por la cual yo me tensé…Y ahí acabó la visión de Barbie…

-¿Te preocupa que conozca a Bill?-le dije.

-Creo que sí…presiento que algo malo va a pasar…Pero no me hagas caso. Solo…ten cuidado.-me dijo.- Es mejor que regresemos.-me dijo firmemente.

Pero yo no me moví…no quería regresar aún…

Cuando ya no tuve más excusas para no regresar, corrimos hasta llegar al castillo…Y esperé otro amanecer…

Mi noche fue relajante…pude al fin pensar con claridad y poner en orden mis ideas. Barbara y yo bajamos a desayunar en cuanto fue hora…

Bill estaba ahí…tenía ganas que sucediera la predicción de Barbie…según mi horario, tenía Defensa Contra las Artes Oscuras en el cuarto periodo. Así que miraría a Bill hasta ésa hora…

Mentalmente practiqué lo que le iba a decir…pensé en decirle que como estaba, que si necesitaba ayuda en algún hechizo, que si él era el legendario Bill Kaulitz o que si nos conocíamos…alguna frase tonta para sacarle plática…Nunca me imaginé lo que iba a pasar…

Las clases transcurrieron rápidamente. Para suerte mía…y entonces llegó el periodo más ansiado de mi vida…

Entré a la clase muy emocionada y me senté en la fila izquierda hasta atrás…como Barbie lo había visto…Poco a poco la clase se fue llenando de humanos…Llegó Jacob Kaulitz y Hector Wyatt…pero no venían acompañados de Bill…Se sentaron a dos filas de mí hacia la derecha…Y esperé…

Y de repente entró…caminó frente a la hilera de escritorios de la derecha…Todos los asientos estaban ocupados. Excepto el que estaba a mi derecha…Yo fingí no haber notado que entró… Bill se detuvo frente a su hermano…En contra de una corriente de aire, que llegaba hacia mí…Olí su sangre…

Su aroma me desgarro la garganta. Era completamente tóxico. Me golpeó con una fuerza brutal. En ese momento no hubo nada de lo que aparentaba ser; una humana. No. Bill era mi presa. Esa era la única verdad en ese entonces. No me importó que hubiese 30 magos y brujas en la clase, que podrían ser testigos. Ahora los tomaba solamente como daños colaterales. Nada que no pudiera arreglarse.

Ya no me interesaba saber lo que pensaba. Me frustraba no saber qué pasaba por su mente. Pero lo bueno era que esa pequeña frustración desaparecería rápidamente. Bill no iba a poder seguir pensando por mucho más tiempo…así que no me importó.

Yo era una vampira…y Bill tenía la sangre más rica que jamás hubiera olido en un siglo y medio.

No me concebía la idea que existiese un aroma semejante al de la sangre de Bill. Supe que Bill era mi tua cantante. Sabía que para algunos vampiros la existencia de la tua cantante era normal. Y precisamente a mi hermano le había sucedido dos veces. Pero solo salió victorioso en una vez…la otra fue débil. Por eso fui en busca de mi tua cantante…pero me cansé de buscarlo…y extrañamente fue Bill… Su aroma me mataba…

Podía imaginar su sabor…

La sed ardía en mi garganta…como si fuera fuego. Sentí como mi boca se inundó de veneno…pero al mismo tiempo estaba deshidratada y seca…Me tensé y mis músculos se contrajeron, eco de mi sed, al tiempo que me preparaba para atacarlo…

“You are the best thing I never knew I needed.” Ne-Yo.

Hello!! Wow no me tardé mucho en publicar o si? Bueno…les gusto el cap?? No lo se… me gustó mucho el final. Lleno de intriga. Muajajaja! Hay…mi personalidad algo macabra es un problema…Bueno por hoy no puedo decir ningun chiste…no se me ocurre ninguno…jeje Bueno, el día de hoy solo les puedo dejar dos recomendaciones de blog…:

http://dark-moon-hell.blogspot.com/ De todo un poco. El diseño es asombroso y me encantó lo que postean. Dark moon. Me caen muy bien las que lo publican. Son muy amables y por eso decidí recomendarlas, más bien SUPER RECOMENDARLAS.

http://teamoporsobretodaslascosas.blogspot.com/ La historia de una chik que tiene que elegir entre su amor o su familia. Su amor le ofrece una eternidad al lado de él…un vampiro. Este blog-nove me encanta! Sofi (la autora) es una chik tan dulce! Les recomiendo este blog! Está super!!

Bueno por hoy creo que es todo. A ver…bueno quería agradecerles a las que me dejan razones para seguir escribiendo. Ustedes son las mejores. Sin ustedes no existiría esta novela. Son mi inspiración, mi marca personal de heroína. Son lo mejor de este blog! Gracias x todo! Bueno…una chik me dijo que les dejara la fecha de mi proximo update…bueno creo que publicaré el lunes. Por la tarde. Estén atentas! Ah! Les gusto el dibu? Bueno…creo que está lindo. Miah sale linda ahi…solo su pelo está algo oscuro…se supone que es más claro…Me gustó mucho. Trataré de ilustrar los siguientes caps ok? Les gustaría? jeje Bye!

Att. MechaO’SheaKaulitz.

6 ene 2010

Pura rutina, pura fantasía. Cap.16

Dormí tranquilamente. No supe porqué pero estaba mejor. Ya sabía que desde ahora en adelante todo mi mundo giraría en torno a esa chica…y me sentía mejor al admitir que vivía por esa criatura que yo tanto odiaba. No sabía que esperar. Sabía que la iba a estar viendo todo el día. Y esperaba verla. Quería verla. Todo eso era estúpido. Me sentía un completo idiota.

Cuando me levanté aún era temprano. No había rastro del amanecer en el cielo. Observé a mis demás compañeros de habitación. Jake, estaba roncando. Hector, estaba babeando. Jordan, estaba colgando de la cama y su cabello estaba cambiando de color. Me dije a mí mismo que Halloween para Jordan siempre debía haber sido divertido, ya que por ser un metamorfomago le resulta sencillo cambiar su aspecto. Nunca me había percatado que su cabello cambiaba de color mientras dormía. Steve, estaba hablando en sueños.

No les presté atención a mis raros amigos, me dispuse a cambiarme y lavarme la cara. Revisé mi horario y no me apeteció bajar a desayunar. Aún era muy temprano.

Para empezar teníamos clase de herbología e historia de la magia. Luego, teníamos, seguidos, un descanso, periodo libre y el almuerzo. Después de eso teníamos periodo doble de pociones y, por último, adivinación. Era el día más aburrido.

Puse todos los libros de dichas asignaturas en mi mochila y esperé.

Steven seguía hablando…decía cosas ininteligibles…pero de repente…habló con claridad.

Dijo algo así como: “Aléjate de ella…ella no…es…humana…puede hacerte…daño…déjala…Olvídala.” Repetía sin parar. Lo decía cada vez con más intensidad y se movía cada vez más…Despertó.

-Hola Bill… ¿Qué haces despierto tan temprano?-me dijo.

-Nada.-bromeé.- Lo que pasa es que tú te levantas tarde.-quise asustarlo.

Se levantó apresurado de su cama y se dispuso a buscar entre sus cosas su uniforme. Tenía el semblante adormecido y frustrado. Yo me partía de risa. Pronto supo que era una broma. Me pegó unas patadas. Pero yo seguía riéndome y con todo el ruido que hicimos despertamos a los demás, menos a Jake. Jake tenía el sueño pesado.

Todos se cambiaron. Jordan se puso el pelo verde…algo excéntrico. Todos nos reímos de Jordan y le hicimos burla al paranoico de Steve. Jake seguía en su octavo sueño razón por la cual decidimos bajar a desayunar y abandonar a mi hermano.

Desayunamos con mucho escándalo. No parábamos de hacernos bromas machistas. Todos comimos como animales, no me había dado cuenta del hambre que traía.

De pronto mi hermano cruzo el umbral del Gran Comedor y se dirigió a la mesa de Griffindor, hacia donde estábamos sentados. Aún tenía cara de tener sueño y estaba frustrado. Todos nos partimos de risa...pero yo me callé…acababan de entrar.

Los Lessing se movieron con la gracia con la que acostumbraban caminar hacia el otro extremo de la mesa de Griffindor. Hector saludó a Seth, pero éste estaba furioso. Ni siquiera lo volteó a ver. Me sentí un completo estúpido cuando Miah me volteó a ver riéndome como un estúpido por Jacob y encima tenía una salchicha en la mano que le arrojé a Jake.

Miah se sentó en el lado opuesto de la mesa, así que pude verle la cara. No supe qué le sucedía…Pude ver varias cosas en su rostro antes que lo ocultara de mi vista con su cabello de un color castaño rojizo que devolvía reflejos dorados...

Su rostro estaba pálido…Más pálido de lo normal. Sus ojos estaban hinchados y enrojecidos. Lo que quería decir que había llorado. Y por último vi que en su mejilla izquierda tenía una marca rojiza…Era muy leve y dudé que alguien más la hubiera percibido. Pero lo más angustiante fue que tenía una expresión cohibida en su rostro angelical. Los ángeles no tenían que estar tristes…

Barbara se miraba preocupada por su amiga. Y Seth se miraba furioso. Seth le tocó el dorso de la mano a Barbara. Y Miah, salió furiosa del Gran Comedor…me dieron unas ganas enormes de seguirla…de saber qué le pasaba…

Afortunadamente, llegó la hora de irnos a herbología.

Desgraciadamente, tuve que compartir clases con Hector, a quien yo no soportaba. Era…extremadamente tedioso. Era demasiado entusiasta, odiaba que me intentara sacar la plática pero igual, yo no hacía caso. No me interesaba lo que dijera. Habló pura basura en todo el camino hacia la clase de herbología. Era frustrante.

Me senté hasta atrás. Como siempre lo acostumbraba en todas las clases. La profesora nos dio un aburrido discurso de bienvenida. Nos explicó el contenido del semestre. Seguro iba a reprobar. No sabía nada de herbología…aunque tal vez Jordan me podría ayudar…

Nos asignó un ejercicio. Consistía en extraerles las vainas a dos Snargluffs.

Fue un trabajo repugnante. Ya que se necesitaba protección para las manos, dientes, ojos y boca para tratarla. A Hector y a mí nos tocó una planta desgraciadamente difícil. Nos dividimos el trabajo y cada uno se ocupó de una planta.

Las vainas eran asquerosas. Tenían el tamaño de un pomelo, eran color verde y cuando se las extraía de los tallos palpitaban como si estuvieran vivas. Apestaban.

En toda la hora de clase no supe ni para qué servían. Y no me importaba. Para empeorarlo todo nos dejaron la tarea de cuidar de ellas hasta que salieran nuevas vainas para ser removidas. Seguro que mi planta se iba a morir. Así que preferí dejarla en el invernadero y llegar a verla de vez en nunca.

Para suerte mía, la clase de historia de la magia no la compartía con ninguno de mis amigos. Así que me fui a la clase solo y me senté en un escritorio al final de la clase. Nadie se quiso sentar a mi par…Genial. Mejor para mí. Y la clase comenzó normalmente.

Transcurrieron unos cuantos minutos cuando tocaron la puerta. Y dejaron pasar a un chico alto y rubio. Y lo reconocí. Era ese chico que vi la noche pasada en el banquete. Era ese Slytherin extraño que miraba a Miah como que fuera un pedazo de carne comestible del que Steve no quiso hablarme…

Pidió disculpas con la profesora y le dirigió una sonrisa a la anciana bruja. La profesora estaba embobada. Yo esperaba que lo sacara de la clase, como siempre hacía cuando los alumnos llegaban tarde, pero para mi sorpresa le dijo que tomase asiento. Me dio envidia. Los profesores tenían preferidos…y él era uno de ellos.

Ese chico caminó con elegancia hasta el escritorio que estaba a mi izquierda. Se sentó con el mismo garbo y aunque esperaba que se sentara erguido, se sentó con una posición vaga. Igual a la de Jake. Desganado. Se miraba que estaba totalmente aburrido. Al igual que yo. Y entonces me volteó a ver.

-Tú eres William Kaulitz.-dijo con un acento italiano. Me vio con semblante curioso.

-Bill.-lo corregí.

-Ah…bien, Bill. El legendario buscador de Griffindor.-dijo con sorna. Su acento italiano resultaba empalagoso…odiaba su voz.

-Mmmm…no sé si legendario…pero si soy buscador.-le dije.

-Ja ja ja. Genial…ya tengo rival.-dijo aún con tono burlón.

-Ah…ya sé quién eres…eres buscador de Slytherin.-le dije. Era obvio.

-Darek Lacio Farzetti. Buscador de Slytherin.-dijo en un tono que debía resultar genial, pero a mí me dio risa. Se miraba tan arrogante, un completo Slytherin. Arrogante.

Su nombre era gracioso. Y coincidía con el acento italiano. Era el tipo de nombres que se usaban en Italia del siglo XX. Pero aunque muchas personas le hubieran hecho burla a su nombre supe que no lo habían hecho gracias a la musculatura de Darek. Era impresionante. Era intimidante, no me lo quería imaginar siquiera como mi rival en el campo de quidditch. Me iba a hacer pedazos.

-Bien…ya sabes mi nombre…No tiene caso que lo repita.-le dije en tono cortante. Y para suerte mía dejó de hablarme. No estaba de humor.

No podía concentrarme en la clase. Darek me seguía observando con ojos curiosos. Más que nada burlones. Estuve a punto de decirle “¿Qué estás mirando?”, pero me contuve. Aunque fue difícil. Yo no tenía un humor muy predecible con las personas que me sacaban de quicio.

Pero en el resto de la clase no dejé de compararme con Darek.

Comparé primero mi piel. Bien, yo era pálido, pero él era mucho más pálido. Tenía una piel marfileña que se miraba terriblemente dura, no daban ganas de poseer una piel así.

Luego, comparé su pelo con el mío. Yo tenía mi cabello negro, lo llevaba despeinado. Mi pelo siempre había sido así. Era imposible peinarlo, siempre estaba alborotado. Mientras que el suyo era rubio, no era el rubio dorado de Jake, era un rubio casi blanco. Lo llevaba corto y se miraba que, aunque no se había pasado el peine, lo tenía bien ubicado. Era todo lo contrario al mío.

Compraré sus ojos con los míos. Sus ojos eran verde lima, mucho más chillones que los míos, que eran de un tono verde claro, los de él eran casi verde fluorescente. No me gustaban.

Y por último comparé nuestra estructura corporal. Mediamos casi lo mismo, yo era unos centímetros más alto. Y en lo que respecta a la masa muscular pues…él me ganaba. Su musculatura era impresionante. Yo era un chico flacucho.

Concluí que éramos totalmente diferentes…

Para suerte mía la clase terminó.

Darek salió disparado de la clase. Yo me quedé copiando la tarea. Y salí de la clase.

Me reuní con mi hermano en el pasillo.

-Wow, Bill… ¿Sabes con quién compartí clases de encantamientos?-me dijo.

-No me interesa.-le dije cortante.

-Yo sé que te interesa… Wow esa chica sí que sabe como encantarme…-dijo.

-Ok…¿Con quién?-le dije resignado.

-Con Miah Lessing…Wow amo la clase de encantamientos, porque esa bruja me encantó.-bromeó conmigo.

La verdad le tenía envidia a mi hermano. Tener una hora a Miah Lessing en un mismo salón era suficiente como para encantarme. Ella era una distracción…pero igual…yo me dejaría distraer complacido.

Descansamos unos minutos en la sala común hasta que llegaron mis otros amigos. Hicimos tareas…algo que era muy extraño en nosotros, ya que siempre dejábamos la tarea para el final del día.

Como a eso de la una de la tarde, bajamos a almorzar. Tenía esperanzas de ver a Miah…pero no llegó. No estuvo ahí. Tampoco Barbara. Solo Seth, que de repente llegó a hablar con nosotros.

-Por lo que veo, Jake, estoy en tu equipo. ¿No?-le preguntó al tiempo que se sentaba a mi par.

-Obvio que sí. Me han dicho que eres un excelente cazador.-dijo mi hermano.

-Pues parece que lo soy.-bromeó. Todos se rieron, incluyéndome, excepto él mismo. Seth seguía con esa expresión frustrada de la mañana.

-Bien pues creo que estás en el equipo. Tenemos que saber cuál va a ser la fecha exacta del primer juego…-dijo Jake entusiasmado.

Hablaron de quidditch. Me desesperaron. Salí del Gran Comedor y me fui a mi clase de pociones en las mazmorras.

Las clases pasaron rápidamente. No vi a Miah en ninguna…

Terminó mi día…y empezó mi noche…

Esperaba la noche con ansias…Para nuevamente volver a verla.

Para soñar otra vez con ella. Para volver a vivir el sueño de estar junto a ella…No supe cuánto duraría eso y no sabía las consecuencias que traería, pero no me importó. No me importó saber que era pura fantasía tenerla…Que jamás podría ser…Que mi sueño solo durara unas horas…Para regresar a la cruel y fría realidad.

I’m writing down what I can not see, wanna wake up in a dream.” Tokio Hotel, World Behind my wall.

Uufff!! Al fin logre publicar! Weno no es ke no haya escrito sino ke no he tenido tiempo de meterme al writer…weno ps en fin. Les gusta como deje el blog? A mi me encanto! Como ya vieron les deje las pics de los protas y secundarios…ke tal eh? Tambien hice una nueva portada. Les gusta? Muahjajaja! Hoy kiero recomendar dos blogs y tambien decir un chiste jeje algo raro pro igual jajaja! Los blogs son:

http://volverarecordar.blogspot.com/ Bueno este blog-nove me gusta mucho! Trata de una chik ke pierde la memoria. Conforme pasa el tiempo se va de intercambio y allá descubre cosas sobre su pasado. Tambien trata de vampiros…EXCELENTE!

http://blakediggory.blogspot.com/ Esta fic es buenizima. Blake es hermano de Cedric Diggory, esta enamorado de Daniella. Esta chik oculta un secreto. Blake odia a HP luego de culparlo de la muerte de su hermano…fascinante…

Bueno mi chiste va asi: ¿Porque la niña se cayó del columpio? R. Porque no tenía brazos jajaja!! LoL! Bueno gracias x entrar al blog. En serio gracias. Ya tengo 18 seguidores! Puede ser muy poco para unos pero para mi son muy importantes. besos!!

Att. MechaO’SheaKaulitz.