25 nov 2009

¿Qué es tan divertido? Cap. 10

Cap narrado x Miah! Los kelo muxoo!! Grax x su apoyo!!!


Ese chico humano debía de ser Bill Kaulitz, porque era idéntico a Jacob. Las únicas dos cosas que los diferenciaban eran, el cabello y la piel. Jacob tenía el pelo rubio, mientras que Bill lo tenía de un color negro hermoso. Jacob tenía la piel bronceada. Bill era pálido, muy pálido…el color más perfecto después del tono de sus ojos…
En todo lo demás eran iguales. Tenían la misma puntiaguda nariz, el mismo desgarbado cuerpo, la misma desmedida altura, la misma delgada complexión y los mismos labios…Su labio inferior era carnoso y tenía un débil tono rosa, rosa por la sangre que circulaba ahí…
Pude apreciar el sonido de su corazón…Amaba ese sonido…y amaba la sensación que sus ojos provocaban en mi ser al observarme…Pero no le pude sostener la mirada por mucho más tiempo…Realmente no sabía cuánto tiempo había transcurrido…y no me importaba.
Y se me ocurrió leerle el pensamiento…Pero…no resultó como esperaba…
Fijé mi mirada en la de él, decidida a ver qué pasaba tras esos extraños ojazos…Sentí como mi mirada iba cambiando de matiz…iba de azul a blanco…y en el momento que intenté meterme en su mente…Un color escarlata apareció en el iris de mis ojos…No lo comprendía…
Era como si la mente de Bill estuviera…bloqueada…o protegida…Bajé la mirada y me asusté… ¿Qué le pasaba a mi don? ¿Era yo o…era ÉL? Decidí volver a intentarlo…pero no…ese color rojo bloqueaba mi paso…y era más fuerte que el poder de mi don. Estaba horrorizada… ¿Qué me pasaba?
“¡Seth!” llamé a mi hermano con la mente. Mis ojos pudieron adquirir el tono plateado característico de mi hermano y mío.
“¿Qué sucede?” pensó mi hermano, que acababa de terminar de escribir su nombre. Fijó su mirada plateada en mí con expresión preocupada.
“No…puedo leerle la mente a él.” le dije pasándole la viva imagen que tenía grabada en la retina de esos extraños ojos verde claro.
“Intenta de nuevo.” Me animó. Y nuestros ojos volvieron a verse igual que siempre…con el tono morado azulado.
Y traté de nuevo…era imposible…ese color rojo me impedía ver lo que pasaba en su mente…Era como que estuviera bloqueada…Como que un escudo le protegiera la mente. Horrorizado mi hermano observó la escena.
“Veré si yo puedo con él.” dijo Seth. Quien tenía en mente que tal vez se necesitara de contacto físico para que pudiera funcionar mi don.
Sentí como desaparecía el tono plateado de mis ojos y frustrada salí del compartimiento. En el pasillo me encontré con Barbara…Era obvio…Ella sabía lo que pasó, pero lo encontraba normal. Eso era lo que su mente me decía…Pero era porque no era SU don el que no funcionaba con un humano…Bueno por lo menos supe que mi don seguía funcionando…Probé mi don en varios humanos y si funcionó…intenté captar los pensamientos de Bill pero no los encontré…
Me dirigí a nuestro compartimiento y lo encontré vacio…Darek debió irse a cambiar…Tomé asiento y me crucé de brazos y piernas con expresión de fastidio…Barbara entró al compartimiento…
“Vas a recibir buenas noticias en quince segundos.” pensó Barbie.
No había terminado de reaccionar cuando sentí que mi hermano estaba en mi mente…Sentí mi mirada cambiar al tono plateado tan conocido…Dejé que mi hermano me viera y que supiera cómo estaba…frustrada.
“Pude con él.” pensó Seth.
A continuación presté más atención a lo que me decía y me sumergí en sus pensamientos. Vi como mi hermano se presentaba y le daba la mano a Jacob y a Bill…Cuando le dio la mano a Bill, Seth usó su don…El iris de los ojos de Seth cambió de color a un blanco azulado, y en los bordes se miraba color azul intenso. Seth le transmitió imágenes mías…y aparentemente él las pudo apreciar…Mi hermano compuso una sonrisa de satisfacción…Entonces cerré mi mente.
Barbara me observaba con una sonrisa. Yo se la devolví.
-Gracias.-le dije a Barbara en voz alta y pensé lo mismo para Seth.
Comprobó que para Bill solo funcionaba el don, cuando se hacía contacto físico con él. Así que tendría que conocerlo para poder saber qué se ocultaba tras esos enigmáticos y fríos ojos…
Minutos después Seth y Darek entraron al compartimiento ya cambiados…Entonces Barbara y yo decidimos ir a cambiarnos igual. Salimos del compartimiento con los uniformes en la mano y entramos a un compartimiento vacío a cambiarnos…
Barbara se reía mentalmente, con una sonrisa irónica en el rostro. Entonces decidí preguntarle:
-¿Qué es tan divertido?-le dije mientras me ponía la túnica de Griffindor.
“Sé lo que pasó con William Kaulitz…Ten cuidado…Si Darek se entera por otros medio que no seas tú, se va a poner histérico…aunque quizás cambies de opinión…” pensó Barbie.
Sabía a lo que se refería…y yo nunca apostaría contra Barbara…
-¿A qué te refieres?-le pregunté inocentemente, gracias al cielo que era buena actriz, porque ella se la creyó.
“Ya verás Miah. Solo te aconsejo hacer lo que tengas que hacer lo más pronto posible…Si te tardas, las consecuencias van a ser severas.” pensó Barbie.

¿Respirar? ¿Para qué? Cap. 9

Ezte cap es uno de miz favz! Escrito x muah! love ya!


Bill volteó a ver el interior del anticuado compartimiento y…la vio…Una criatura hermosa…Bill se quedó sin aire…había olvidado por completo cómo se respiraba…No necesitaba más el aire con tal que a cambio le dieran el gusto de seguir observándola…
Su cabello largo, de un color achocolatado, devolvía reflejos rojos y dorados…Se ondeaba sobre su espalda al paso en que caminaba llevaba el mismo movimiento que su cuerpo…Se movía ágilmente con la elegancia que le hubiera partido el corazón a una bailarina…
Bill descubrió que el pelo de aquella bella chica era del cual provenía aquel aroma…Lo supo cuando la chica se volteó y junto con ella su cabello ondeó y despidió su perfume…Quedaron frente a frente…Bill apreció el aroma…
En un momento se sintió fuera de este mundo. Se quedó sin aliento. La descomunal belleza de aquel rostro era tan imposible…Aquella nariz recta, aquellos labios perfectamente tallados de un color carmesí…Todo esto acentuado por el cabello ondulado y por el color tan extremadamente pálido de su perfecta, firme, suave y marmórea piel…tan delicada e imposible. Ello era un elogio a esos hermosos ojos azul liláceo que se posaron en los de Bill. La chica se perdió en los ojos verde claro de Bill. Se miraron fijamente.
Bill supo que ése era el cambio…era ella…solo ella. Por primera vez en su vida, Bill se sintió vivo…La chica bajó la mirada y a través de sus espesas y largas pestañas volvió a observar a Bill con una expresión tierna, dulce. Bill sintió su mirada y la sostuvo.
Se sentía tan penetrante…pero no le importaba. Un segundo después Bill observó como el iris de los ojos de la chica pasaron a un color azul intenso, luego se fueron aclarando hasta llegar a un color blanco. Y en el momento en el que Bill presentía que esa bella mirada lo iba a traspasar, apareció un color sangre que sustituyó al blanco en el iris de la chica.
La expresión de la chica cambió igual de rápido. Su expresión fue de horror. La chica pestañeó rápidamente dos veces y tan rápido como apareció el rojo se esfumó, dejando el tono azul liláceo de siempre. La chica bajó la mirada y optó la misma expresión de horror de antes. Y volvió a ocurrir lo mismo. Posó sus ojos en los de Bill y…nada…no lo pudieron traspasar…Aparecía ese extraño tono rojo.
Entonces el hermano de la chica terminó de firmar, y como que si su hermana lo hubiera llamado volteó a verla. Los hermanos se miraron fijamente y en el mismo momento sus ojos idénticos, azul liláceo, adquirieron un mismo color plateado.
Era como si se hablaran con la mirada. Bill pudo observar como la chica lo volteaba a ver con el tono plateado, hermoso e idéntico al de su hermano, aún en el iris de sus ojos. De repente ambos chicos volvieron a tener el mismo color de un principio.
Entonces en ese momento ambos chicos fijaron su mirada en Bill. Pero Bill fijó la suya en los ojazos azules de la chica. Sentía el peso de esa mirada tan penetrante…Era fuerte pero Bill la soportaba…Los ojos de la chica fueron de celeste a blanco y en el momento en que Bill se sentía demasiado presionado, el rojo volvió al iris de la chica. Su hermano miró asustado ese extraño color carmesí en los ojos de su hermana.
La chica optó una expresión de fastidio, e intercambiando una última mirada plateada con su hermano, dio media vuelta y se fue…
Bill pudo respirar entonces…Los dos minutos anteriores le parecieron eternos…No podía sacar de su mente a esa chica…tenía…debía…NO…NADA DE ESO. Se dijo Bill a sí mismo.
Se podía ver como todos sus amigos se habían dado cuenta como la chica observó a Bill…Ella se perdió en los ojos de Bill…
Jake se sentía celoso de su hermano. ¡¿Por qué Bill?! Jacob tenía demasiada confianza en sí mismo, y no soportaba la idea que la criatura más hermosa que había visto se hubiera fijado ¡en Bill! ¡El chico raro, frío y antisocial! En cambio los otros chicos se impresionaron menos. Sabían cosas de ésa chica que los hacían dudar de lo que habían visto…No, era imposible.
-Mmmm…Bien chicos me voy.-dijo Ronald- Adiós William.-le dijo a Bill en tono de respeto.
-Soy Bill.-le respondió Bill.
-Aww…perdón, adiós Bill.-le dijo Ron, arrepentido.
-Adiós.-respondió Bill cortante.
Entonces Ronald se compuso los lentes y salió del compartimiento. El chico, hermano de la chica de belleza extraordinaria, ocupó el lugar que había dejado Ronald.
-Bueno Stewart, así que éstos son los legendarios gemelos Kaulitz.- dijo el chico observando a Bill fijamente.
-Sí. Son ellos, Bill y Jake.-dijo Steven.
-Hola, yo soy Seth, Seth Lessing.- dijo el chico y les extendió la mano a ambos. Seth era idéntico a su hermana, excepto que él se miraba mucho más maduro. Era obvio saber quién era el mayor.
Cuando Seth le dio la mano a Bill, un frío intenso que provenía de la piel de Seth, recorrió el brazo de Bill, erizándole la piel. Bill se volvió hacia Seth y vio sus ojos y volvió a sentir la misma presión en su mirada como con la de su hermana. Pero esta vez lo atravesó.
Los ojos de Seth pasaron de azul a blanco y en los bordes del iris continuó siendo del color azul de siempre. La mente de Bill cambió involuntariamente. Pudo ver a la chica, hermana de Seth, en otro compartimiento cruzada de brazos y piernas con expresión de fastidio…Pero tan rápido como la imagen apareció la imagen se borró de la mente de Bill, quien pudo regresar a sus propios pensamientos.
Todo esto ocurrió muy rápido, Bill apenas pudo respirar y le soltó la mano a Seth. Al cual le habían vuelto los ojos a su color original. Seth compuso una sonrisa de satisfacción. Como si hubiera comprobado algo. Aunque solo Bill la percibió de esa manera, todos lo demás les pareció una sonrisa cortés.
Seth le dio la mano a Jacob y cuando lo soltó le dijo:
-Yo fui el capitán del equipo de quidditch de Griffindor que te sustituyó el año pasado.-
-Awww…eres tú…-dijo Jacob con una sonrisa visiblemente forzada.- ¿Podrías explicarme entonces por qué razón, Slytherin les ganó la copa?-inquirió Jacob un poco alterado.
Seth solo rió. Todos los chicos lo corearon excepto Bill, era de esperarse…Todos parecían entretenidos hablando de quidditch. Mientras que Bill estaba desesperado y le dolía la cabeza.
Sin previo aviso, se levantó y salió del compartimiento dando un portazo…

Expresión ausente. Cap. 8

UUUUffffff!!! Woah No he subido caps hace uuufffff...weno ps aki les tengo un nuevo cap que está escrito por Miah. Grax my friends 4 reading this! C.L.A.MMMMMMMM!!!! Muak!


…Un chico más alto que yo, pero más bajo que Seth, nos abrió la puerta. Pude sentir la mirada de todos los chicos, excepto uno, en mí. Vi como Steven Stewart, Jordan Forat, Hector Wyatt y el chico que me abrió la puerta, se quedaron boquiabiertos. Los conocía a todos (porque son de Griffindor y porque comparto ciertas clases con algunos de ellos, aunque no les hablo, solo los conozco de vista) excepto al chico que me abrió la puerta y a uno que estaba observando la ventana con expresión ausente.
-Hmmm…-dijo mi hermano, como para que los chicos volvieran a este mundo.- Hola Wyatt, Forat, Stewart, Dahl y…chicos nuevos…-dijo el Seth. Al pronunciar cada apellido lo seguía un movimiento del mentón. Al parecer mi hermano no sabía quiénes eran los chicos nuevos. Tampoco yo.
-Hola chicos.-dije en un tono cordial. Aunque en mi interior me estaba riendo de esos chicos porque aún estaban boquiabiertos. Sin querer mi voz sonó algo altiva, más bien, burlona.-Hola Ron.-le dije a Ronald. Era mi manera de decirle. Ronald era un chiquillo encantador y adorable. Sin querer le sonreí. Ron se sonrojó. Yo casi me reía de él la primera vez que lo vi sonrojarse y soltar una risita. Ahora ya había logrado controlarme.
-Verás Ron, mi hermana y yo no nos apuntamos aún…lo que pasa es que…no estuvimos ahí cuando pasaste…-dijo Seth. Casi me reía de él cuando dudó que decirle de porque no nos habíamos apuntado. Realmente Seth le hubiera podido decir a Ron lo que había pasado realmente, ya que él está enterado de nuestra naturaleza, es uno de los pocos que lo saben. Pero no lo hizo. Porque teníamos mucho público indeseado. -¿Podrías?...-dijo mi hermano serenamente, tocándose distraídamente el cabello negro.
Me desesperaba la manera en que los humanos se tardan en responder, y me desesperaba la manera en que el chico bronceado y rubio que nos había abierto la puerta seguía observándome desde el momento en que me vio. Entonces decidí volverme y leer su mente un poco.
Sentí como mis ojos cambiaron y se volvieron de un color verde claro…Vi como el chico no podía bajar la mirada. Vi varias cosas en su mente a una velocidad impresionante. Averigüé que se llamaba Jacob Jean Kaulitz, pero que le decían Jake o Jacob, que había nacido en Alemania, había estudiado toda su vida en Hogwarts, era el capitán del equipo de quidditch de Griffindor y que había estudiado el año anterior en Durmstrang, razón por la cual regresaba este año a Hogwarts.
Eso explicaba porque nunca lo había visto antes, ya que nosotros entramos a Hogwarts el año que él estuvo en Durmstrang con… ¿su gemelo? Si, tenía un hermano gemelo que se llamaba William Andreas Kaulitz, pero que le decían Bill. Si, era obvio que era por la pronunciación en alemán del nombre William (que sonaba como Billiam).
Luego, vi algo que me sorprendió bastante. Sus pensamiento sobre mi eran idénticos a los de Darek…Físicos y totalmente inapropiados. Me sentí halagada porque me definió como “la criatura más hermosa que jamás había visto”…
Salí de sus pensamientos y sentí que mis ojos volvían a la normalidad. Lo seguí observando unos segundos más…Le dirigí una sonrisa que se suponía debía resultarle encantadora, pero vi que Jacob la percibió intimidadora, porque bajó la mirada inmediatamente. Sin querer, mi sonrisa tal vez le pareció algo burlona.
Me volví hacia Ronald y le pregunté:
-¿Dónde me apunto, Ron?-
Ronald me extendió el pergamino y la pluma, crucé el compartimiento con rapidez y apunté mi nombre rápidamente en el pergamino.
-Qué linda letra.- me elogió Ronald.
-Gracias, Ron.-le dije al tiempo que le sonreía. Ron soltó una risita.
Di media vuelta y sentí como mi cabello se ondeaba al viento sobre mi espalda. Caminé con rapidez hacia la puerta para esperar a mi hermano que se dirigió hacia Ron.
En el momento en que di la vuelta ocurrieron varias cosas a la vez. Miré al interior del compartimiento y sentí una fría mirada…Cuando vi de quien era la mirada, me quedé sin aliento…Nunca, en mis 150 años de existencia había visto unos ojos tan…hermosos. Me perdí en esos fríos ojos verde claro…Su frialdad me invadió y me dejó sin aliento…

21 nov 2009

Sentirse frío. Cap. 7

Este es un capítulo muy corto, pero no deja de ser importante...Escrito por muah y es la continuación del cap 5...Kisses!!

…En ese momento tocaron la puerta del compartimiento. Pero no fue nada parecido al golpeteo torpe de Ronald, fueron dos golpes delicados y melódicos, un sonido agradable al oído.
Entonces, Jacob se levantó a abrir la puerta y se quedó paralizado en el umbral. Dos chicos entraron al compartimiento. Un chico y una chica. Todos voltearon a ver menos Bill, que seguía con la mirada perdida sumido en sus pensamientos. Jacob, Hector, Steven y Jordan se quedaron boquiabiertos. Ronald se sonrojó.
-Hmmm…-dijo el chico que acababa de entrar. Ese sonido fue hermoso para haber sido un simple suspiro.- Hola Wyatt, Forat, Stewart, Dahl y…chicos nuevos…-dijo el chico. Al pronunciar cada apellido lo seguía un movimiento del mentón que se considera cool. Su voz era fría y ronca, deliciosa, melodiosa pero cordial e irresistible.
-Hola chicos.-dijo la chica. Su voz era fría, altiva, irónica, algo burlona, pero sin dejar de ser hermosa. Bellísima…el sonido más perfecto y delicioso…ambas voces eran muy parecidas, solo que una era más ronca; la del chico. -Hola Ron.-le dijo la chica a Ronald que se sonrojó aún más. Y no pudo evitar soltar una risita tonta cuando la chica le dirigió una sonrisa de sus labios perfectos, color rojo. Dejando ver su dentadura blanca y perfecta, los deslumbró a todos.
-Verás Ron, mi hermana y yo no nos apuntamos aún…lo que pasa es que…no estuvimos ahí cuando pasaste… ¿Podrías?-le preguntó el chico con semblante sereno, tocándose el pelo negro al ras que brillaba, aunque en ese momento no había sol…era un día nublado.
En ese momento pasaron varias cosas a la vez.
Primero, la chica fijó su mirada en los ojos de Jacob, quien la estuvo observando desde que entró. Entonces, sus hermosos ojos color azul liláceo, iguales a los de su hermano, con un pestañeo, a través de sus espesas pestañas, sus ojos se volvieron de un color verde claro…Jacob no podía bajar la mirada. La mirada de esa hermosa chica era demasiado penetrante, tanto, que Jake sintió que lo atravesaba con la mirada…Pero tan rápido como apareció, con un pestañeo esos ojos volvieron a verse como en un principio; azul liláceo. Jake pudo bajar su mirada, mientras que la chica lo siguió observando con una sonrisita pícara, tentadora y más que nada, burlona. Entonces, la chica se volvió hacia Ronald, y, dirigiéndole otra de sus miradas deslumbrantes, preguntó:
-¿Dónde me apunto Ron?-
Ronald le extendió el trozo de pergamino y la pluma. La chica atravesó el compartimiento para llegar hasta Ron. Caminó con tal agilidad y elegancia que pareciera que fuera bailando. Las curvas perfectas de su cuerpo se movieron con gracia y suavidad en los dos pasos que dio hasta llegar a donde se encontraba Ron. Tomó la pluma con la misma agilidad y escribió su nombre en el pergamino rápidamente. Le devolvió la pluma a Ronald, quien levantó la vista hacia la chica y al ver que le estaba dirigiendo otra deslumbrante sonrisa, se sonrojó aun más.
-Que linda letra.-la elogió Ronald y se compuso los lentes.
-Gracias, Ron.-le sonrió y dio la vuelta para dirigirse a la puerta y esperar a su hermano, quien se dirigió hacia Ronald con el mismo garbo que ella.
Bill Kaulitz seguía perdido en sus pensamientos. No le interesaba saber quién estuviese en el compartimiento con tal que no lo molestara. Quería estar solo…La compañía le molestaba…Quería sentirse solo y frío…Como siempre…Pero de repente sintió una ráfaga de viento frío, seguido de eso sintió un olor delicioso…un olor dulce, sutil, y bastante apetecible casi tentador…era un aroma elegante y de clase…Bill nunca había percibido un aroma igual…estaba seguro que ningún perfume podría ser tan…perfecto…Era tan hermoso y apetecible hasta lo imposible…Si, ese olor era imposible, era demasiado perfecto para ser real…Decidió ver de dónde provenía ese aroma…Bill volteó a ver el interior del anticuado compartimiento y…la vio…

Nunca me importó. Cap. 6

Ok este capítulo es la continuación del capítulo 4, escrito por Miah...Ojala les guste...LOVE YA!!

Yo obedecí y lo seguí hasta detrás de unas rejas. Ahí atrás sacó su varita y nos hizo un encantamiento desilusionador a nosotros y al equipaje. Entonces viendo cuáles eran sus intenciones, comprendí. Correríamos tras el tren.
“A que te gano." Lo reté.
“Ja, con esos zapatos no lo creo, pero ya veremos.” replicó mi hermano.
Y salimos disparados. Ningún humano podía vernos, porque se daría cuenta de lo que en realidad somos. Lo notaría tal vez por la velocidad, la fuerza o la palidez de nuestra piel. Pero era imposible que nos observaran, así que aceleramos al máximo.
Correr…la mejor sensación del mundo…La velocidad, el aire…la…sensación de libertad…era inmejorable…Corrimos tras el tren cargando nuestro pesado equipaje. Bueno, pesado para un humano, porque para nosotros era normal correr a esa velocidad e igual, soportar cargas imposibles para un humano era para nosotros tan sencillo como levantar una pluma. Ni siquiera nos cansábamos. NUNCA nos cansábamos. Es una de las ventajas de ser un vampiro.
Fácilmente alcanzamos el tren.
“Te gané hermanita.” pensó Seth.
“Bien hermanito engreído, mejor haz algo más productivo y quítame el hechizo.” le dije.
Seth rió sonoramente pero obedeció y nos quitó el encantamiento desilusionador ya subidos al tren. Aún nos íbamos riendo caminando por el pasillo del tren cuando capté los pensamientos de Darek. Pude ver en que compartimiento se hallaban con Barbara y guié a mi hermano a dicho compartimiento.
Seth me dejó pasar primero. Con una sonrisa en el rostro de muñequita mi mejor amiga Barbie me abrazó y pude leer sus pensamientos. Me sentí orgullosa de mi amiga, ya que no tenía ojeras bajo sus avellanados ojos, es decir que había tomado precauciones.
Seth saludó a Darek primero y luego cuando hube terminado de saludar a Barbie, posó su mirada en ella.
Siempre he envidiado su relación. Es tan…sincera.
Se tomaron de las manos y los ojos de mi hermano se pusieron del tono pelirrojo del cabello rizado de Barbie. La miraba de la manera más hermosa…Sus miradas intercambiaban amor… Seth la abrazó y le indicó que se sentaran… La sentó a su lado con la delicadeza con la que se trata a una muñequita de porcelana que fácilmente se puede romper. Bueno, Barbara si parecía una muñeca, ya que era pequeña, menuda, delgada y tenía los labios carnosos y de un lindo tono fucsia. Sus extraños ojos avellanados y soñadores miraban a mi hermano…Eran la pareja perfecta.
Entonces me volví hacia Darek, quien me estaba dirigiendo una de sus miradas tentadoras de sus ojos verde lima.
“Ven a sentarte conmigo." pensó.
Me dirigí hacia donde estaba sentado, frente a Barbie y Seth. Me tomó de la cintura y me sentó sobre su regazo. Darek me sonrió. Yo forcé una sonrisa. Sus musculosos brazos me rodearon y me inclinaron hacia él. Posó sus labios sobre los míos. Sus delgados labios se movían insistentemente, mientras que los míos no cedían. Lo alejé de mí y pase mi mano sobre su corto cabello rubio…Su pálida piel despedía un aroma delicioso. Pero era demasiado vampírico…no era como el dulce aroma de la sangre humana…Era mucho más asfixiante.
Leí su mente…siempre era la misma…Puro físico… Siempre quería mas…Era otra de las cosas que le envidiaba a Seth y Barbara. Su relación estaba basada en el amor, no en lo físico…Era algo que nos faltaba a Darek y a mi…Tal vez fuera que ellos llevaban más de medio siglo juntos, pero yo llevaba siendo pareja de Darek por medio siglo…Y en todo mi siglo y medio de existencia nunca pude lograr que alguien me viera de la manera en que Seth miraba a Barbie.
Nunca he podido explicar lo que me pasa con Darek…solo sé que amor no es…He estudiado a fondo lo que el amor es…Y lo que yo siento por Darek no se le parece nada al amor…Darek se engaña a sí mismo y cree que lo que siente por mi es amor…Pero en su mente no puede ocultar que lo único que siente por mi es atracción física. Y yo me siento avergonzada de decir que a mí nunca me importó. Pero no podía terminar lo que teníamos…Darek es muy apasionado y muy exagerado…Darek me quiere y le atraigo, pero no me ama…Y yo lo que buscaba era amor...Y no quería seguir con eso, pero debía…por miedo tal vez… Pero por el momento tenía que seguir con eso lo que durara…para suerte mía era buena actriz.
Entonces me sumí en sus pensamientos de nuevo. Sentí como aparecía el color negro característicos de la mente de Darek.
“¿Puedo pedirte algo?” pensó Darek.
-¿Qué?-le susurré al oído.
“Bésame.” pensó Darek.
“Miah.” pensó Babara, para suerte mía...
Inmediatamente me volví hacia ella y Barbie extendió su brazo hacia mí. Comprendí cuáles eran sus intenciones. Le toqué el dorso de la mano para poder intensificar la conexión, y poder observar con mayor claridad lo que me intentaba decir. Mi don funcionó instantáneamente. Mis ojos se volvieron del color pelirrojo de su cabello y miré lo que me decía.
Primero, me mostró el vestido que llevaba puesto, elogiando que era hermoso y que le encantaba el color. Luego, me dijo que Seth y yo debíamos cambiarnos y ponernos el uniforme. Después me mostró como, unos minutos antes de que llegáramos, mi amiguito Ronald Dahl (un Ravenclaw de primer año al que le daba clases particulares de pociones por obligación del director) había llegado al compartimiento a pasarles asistencia.
Entonces le dije a Seth en voz alta, lo que se me hizo extraño:
-Vamos a buscarlo, o si no será como si no hubiéramos abordado el tren.-
-¿Quieres cambiarte primero?-dijo Seth en voz alta.
-No, vamos a pasarnos lista.-le respondí.- Ahora vengo…-le dije a Darek quien me dio un último beso en la frente.
Junto con Seth salimos del compartimiento. Y rápidamente busqué la mente de Ronald. Fue fácil hallarlo. Pero Seth me detuvo unos compartimientos antes.
“¿Hasta cuándo seguirás engañando a Darek?” pensó.
“No lo estoy engañando. Y pienso seguir con él hasta cuando encuentre a alguien que me ame de la manera en que él me ama.” le mentí.
“Tú bien sabes que eso no es amor. Miah, por tu bien, TERMINA con Darek de una vez.” pensó mi preocupado hermano.
“No es tan fácil…” dije.
“Pues solo te digo que…” en ése momento cerré mi mente, como a menudo lo hacía cuando estaba enojada con él.
Mi hermano se desesperó intentando que abriera mi mente…Pero fue en vano…Y Seth bien sabía que no podía hablarme en voz alta porque Darek oiría…
Seguimos caminando por el pasillo hasta que le indiqué cual era el compartimiento donde estaba Ron. Toqué dos veces la puerta y esperé…

Celebridades. Cap. 5

Bueno como ven este capitulo es la continuación del cap. 3...Narrado por muah! jajaja grax muxis si les gustaaa...LKM!!

Esa noche Bill no durmió…Tenía el mismo presentimiento de que algo le iba a pasar… ¿Por qué no sucedía de una vez? Bill estaba desesperado…y no sabía si ese acontecimiento iba a ser bueno o malo…esperaba…que…Bill se quedó dormido esperando que pasara lo que tuviera que pasar…pero no sucedió esa noche…

-Bill, te envidio.-reclamó Jake al otro día.
-A quien le interesa.-dijo Bill en su tono frío de siempre.
-¡A MI! ¡Hablaste con esa chica! ¡¿No notaste siquiera lo guapa que estaba?! -gritó Jacob.
-No me interesa.-dijo Bill en tono cortante, mientras cerraba su baúl y lo jalaba al recibidor.
Jacob murmuró algo ininteligible.
Jared Kaulitz llegó junto a sus hijos y les explicó:
-Iremos a King’s Cross en un taxi.-y al ver que sus hijos no comprendían lo que era un “taxi” añadió- Una máquina muggle. Ustedes saldrán a Hogwarts a las 9:00am y yo, regresare a Leipzing en el tren de las 9:30am…No nos retrasemos, es ése de allá.-dijo señalando un taxi.
Llegaron a King’s Cross a tiempo. El lugar ya se iba llenando de muggles, magos y brujas que cruzaban los andenes 9 y 10. Entonces, se pararon frente a la columna que dividía dichos andenes. Jacob fue primero. Corrió empujando su baúl hacia la pared, y en el momento en que se suponía que debería chocar, traspasó la pared. Ésa es la única forma de llegar a la plataforma 9 ¾. Jared Kaulitz fue después y de último Bill pasó la pared.
Tuvieron suerte de llegar a tiempo, porque el tren ya iba a salir. Los gemelos subieron al tren con su equipaje y cuando el tren ya se movía despidieron a su padre, quien les respondió la despedida muy fríamente, como acostumbraba.
Jake lo paso por alto, ya que no era tan observador. Pero Bill notó que su padre observaba recelosamente una ventana del tren…La más amplia y alejada…
-¡Jake, Bill! ¡Los estábamos esperando!-gritó Hector Wyatt, amigo de toda la vida de Jacob.
-¡Steve!- gritó Bill al ver a su confidente, Steven Stewart.
Los acompañaba Jordan Forat, quien era un poco más reservado, pero igual de apreciado por los gemelos. Saludaron a sus amigos y juntos, caminaron por el pasillo hacia un compartimiento muy amplio. Jacob lo notó acogedor, mientras que Bill lo notó más bien, anticuado.
Luego de acomodar los baúles de los gemelos, se sentaron frente a frente a platicar, ya que llevaban más de un año sin verse...
-Hombre, ¡pero qué cambiados están!- dijo Hector.
-No lo creo…Tal vez más altos solamente. Y Bill tal vez más pálido.-bromeó Jacob.
- ¡Ha ha ha! ¿Pálido? Creo que has visto demasiada nieve Jake. Pálido… ¡ha ha ha! Aunque tal vez los que ya vimos demasiada palidez somos nosotros… ¡ha ha ha!- rió Jordan. Los demás lo siguieron sonoramente…Pero los gemelos no entendieron del todo el chiste…
En la opinión de Jacob, Bill era el chico más pálido que hubiera visto jamás… ¿o no?
-Hey…y… ¿qué tal el quidditch?-preguntó Steven, cambiando radicalmente de tema.
- Pues… en Durmstrang, el quidditch es bastante brusco. A Bill le pareció muy bueno porque su posición de buscador no es muy cotizada y aparte está mucho más protegido que yo, o cualquier otro cazador, porque nos bombardean con bludgers. Traigo nuevas estrategias para el equipo…-parloteó Jacob.
Jacob era el capitán del esquipo de quidditch de Griffindor. Era muy bueno, pero se ofendía mucho si perdían…No era buen perdedor.
A Bill no le interesaba oír por enésima vez las aburridas estrategias de su hermano, y mucho menos a Steven, ya que no estaba en el equipo.
Los chicos tenían algo en común, sabían cuando le pasaba algo al otro…Bill estaba pensativo…y raro…
-¿Qué te pasa?-le susurró Steven.
-No lo sé, Steve… ando con el presentimiento que algo me va pasar…no…puedo explicarlo…nunca había tenido este tipo de pensamientos…algo va a pasar…-dijo Bill con el tono frío característico de él.
-¿Bueno o malo?-preguntó Stewart.
-No se…-dijo Bill. Le dirigió una mirada a su amigo. Steven Stewart nunca había visto una mirada tan helada en los ojos verdes claro de Bill como la que le estaba dirigiendo. Los ojos café oscuro de Steve se alarmaron…
-¿Qué te pasó?-preguntó Steven sin saber que más decirle a su mejor amigo…
-Nada…aún…-respondió Bill secamente.
-Bien. Tendremos que entrenar bastante esta temporada…Y así aseguraremos nuestra copa…Hey, y a propósito, ¿Quién ganó la copa de la casa?-preguntó Jake.
-Adivina.-dijo Jordan.
-Griffindor, obvio.-dijo Jake, pero al ver la cara de disgusto de sus amigos, añadió:- ¿no?
-No, perdimos en ambas copas, la de la casa y la de quidditch.-dijo Jordan con tono un amargo de disgusto.
-Pero por lo menos quedamos en segundo lugar en la de la casa.-dijo Hector en su tono optimista de siempre.
-Pero no ganamos la de quidditch. La ganó Slytherin. Igual que en la de la casa. ¡Ellos nos ganaron en todo!-dijo Jordan.
Jordan acostumbraba a ser el que siempre bajaba de las nubes a Hector. A Bill le gustaba que lo hiciera, Bill era muy realista, mientras que a Jacob le molestaba, Jake era muy fantasioso. Por eso Jake buscaba amigos que se le parecieran, Hector Wyatt por ejemplo, en cambio Bill no encontraba a nadie que se le pareciera o siquiera alguien que lo entendiera, Steven Stewart se acercaba, pero no llegaba a comprenderlo del todo.
-¿¡QUE QUIEN LES GANO?!-grito Jake.
-Slytherin.-dijo Jordan en tono burlón.
-No puedo creerlo…-dijo Jacob en un tono lleno de ira.
-Créetelo.-dijo Jordan.
-Calmado…respira…-dijo Steven. Bill rió.
-No es tan malo…-dijo Hector.
-¿¡Que no es tan malo?! Slytherin, Hec…SLYTHERIN!!- gritó Jake.
-¡CALLATE JAKE!- gritó Bill a su gemelo. Steve rió.
-Pero es que… ¿Quién fue capitán en mi ausencia?- exigió saber el enloquecido Jacob.
En ese momento un chico pequeño, pelirrojo, y pecoso tocó la puerta del compartimiento. Hector, el más cercano a la puerta, lo dejó pasar.
-Hola. Me llamo Ronald y estoy pasando asistencia. Necesito que escriban sus nombres aquí y que firmen aquí.- dijo el chico, se compuso los lentes y sacó pluma y pergamino.
-¿De qué casa?- preguntó Ronald.
-Griffindor.- dijo Jake, que aún estaba enojado.
-¿Todos?- preguntó Ronald.
-Si.- dijeron a coro los cinco amigos.
-Bien…entonces…- Ronald le extendió la pluma y pergamino a Jacob. Jacob escribió su nombre completo, “Jacob Jean Kaulitz” y firmó. Luego fue Bill quien escribió “William Andreas Kaulitz” y firmó a la par. Bill le dio el pergamino a Ronald quien leyó los nombres en voz alta.
-Ustedes no estuvieron en Hogwarts el año pasado.- dijo Ronald en tono medio de pregunta y medio de afirmación.- Fueron a hacer sus TIMOS a Durmstrang.- parloteó Ronald.- Asombroso.-dijo Ronald mirándolos como si fueran todas unas celebridades. Pero luego la mirada asesina de Bill hizo que se arrepintiera de haber hablado tanto… ¡pero si todo mundo hablaba de ellos! Los legendarios gemelos Kaulitz… reyes del quidditch… Ronald se sonrojó y bajo la mirada…
-Si…así es.- dijo Bill con tono cortante y se volvió a sumergir en sus pensamientos al tiempo que miraba con sus ojos helados hacia la ventana…
Ronald continuó pasando asistencia con los demás…
A Bill le molestaba eso…No era una celebridad ni nada parecido… ¿Por qué lo trataban así? ¿Por Durmstrang? En su opinión Durmstrang no tenía nada de bueno, en realidad odiaba Durmstrang. Por fin regresaba a su hogar…Ha…menudo recibimiento. ¿Qué les pasaba a los otros? ¿Qué tenia de bueno Durmstrang? ¿Era “cool”? Bill hubiera deseado nunca haber ido. ¿Ahora lo tratarían diferente? No, él esperaba que no. Bill no había cambiado, seguía siendo el chico frío y antisocial de siempre. No solo por eso lo irían a tratar diferente. No, lo ignorarían como siempre… ¿O no? Tal vez ese era el cambio que Bill presentía desde hace poco…Pero no…Bill sentía que era algo más importante que su repentina e indeseada popularidad…No…era algo mas…Tal vez el inicio de un fin…O el fin de algo que ya había comenzado anteriormente…O un comienzo…O solamente un final…
En ese momento tocaron la puerta del compartimiento…

20 nov 2009

¿Qué puede hacer una vampira a las tres de la mañana? Cap. 4

Este capítulo esta descrito por Miah...espero ke les guste...jajaja kisses!!



Era una fría madrugada del domingo 13 de septiembre, el día en que íbamos a Hogwarts. El reloj de mi I-phone marcaba las tres de la mañana. Estaba recostada sobre mi cama. La cual era pura escenografía, ya que por nuestra naturaleza, ni mi familia ni yo, dormíamos. En ese momento deseé más que nada poder dormir…
Me puse los audífonos y escuché a Chopin. Supongo que esa es mi manera de dormir; relajándome y escuchando música. Mi padre siempre que me veía así me decía que hiciera algo más productivo. Pero, ¿Qué podía hacer una vampira a esa hora? Si les hubiera hecho esa pregunta a cualquier otro clan anónimo hubieran respondido:”cazar”. La cosa era que no tenía sed, pues unas horas antes me había saciado, y hasta había excedido. Pero era para prevenir. No quería volver a huir de otro lugar…En ese momento sentí como el iris de mis ojos cambiaba de matiz…plateado…
"Vamos de regreso" pensó Seth. Pude ver dónde se hallaban y mentalmente calculé la distancia que les faltaba para llegar. Llegarían en una hora. Capté los pensamientos de mi padre y me sumergí en ellos. Mi mirada se volvió de un flamante color bronce. Liam, mi padre, pensaba en mí…mentalmente me miraba y lamentaba el accidente que yo había cometido esa misma noche…Estaba decepcionado de mi…SUFICIENTE.
Cerré mi mente con rapidez y mi mirada volvió a la normalidad…Sentía varias cosas a la vez…culpa, ira, remordimiento, reproche…Me sentía avergonzada de mí…Subestimé mi autocontrol y resultó mal…Si tan solo ese patético humano no se hubiera interpuesto entre el puma y yo, nada de esto hubiera pasado…
Decidí mantener mi mente cerrada y tocar el violín, que era lo que a menudo hacia cuando cometía un error…Toqué notas altas con el fantasma de la ópera…Pero poco a poco la melodía fue cambiando hasta llegar a ser una totalmente diferente. Mantuve cerrada mi mente con más fuerza de la necesaria…No sabía si era por la ira que quemaba mi interior o porque no quería saber nada de nadie…Sentía la presión de los pensamientos de Seth que obviamente iban dirigidos a mí.
Los primeros rayos del amanecer se filtraron en mi ventana. El tiempo transcurrió rápidamente. Dejé de tocar un poco y mire mi I-phone, las siete en punto. Mi familia ya debía de haber regresado. Si. Estaban en la sala, hablando…pero me mantuve firme y no quise escuchar ni leer la mente de nadie.
Dejé mi I-phone de lado y seguí tocando. Amaba mi I-phone aunque fuera un invento muggle. Desde que la guardia Vulturi se había infiltrado en el Ministerio De Magia (hacia ya unos 50 años) lograron introducir la tecnología muggle con ciertas modificaciones. Hoy en día el Ministerio De Magia no se parece nada a la versión muggle de la historia de Harry Potter. Con el tiempo sacaron a los Vulturis del Ministerio, porque se enteraron de su naturaleza.
Desde entonces vivíamos aislados del Ministerio, ya que nos temen a nosotros los vampiros. Tienen sus razones. Por eso hubo unas cuantas décadas en las que mi familia y yo nos mezclamos con los muggles. Son interesantes. Estudiamos en sus colegios y universidades de prestigio alrededor del mundo. Aprendimos a hablar muchos idiomas y estudiamos cada carrera muggle con honores.
Hace dos décadas volvimos a infiltrarnos en la sociedad no muggle. Tratamos de parecer lo más humanos posibles, mi hermano y yo desempeñamos el papel de dos humanos de 17 y 18 años que cursan el último y penúltimo año en Hogwarts, aunque resulta difícil a veces. Estudiamos en colegios de magia y hechicería en el extranjero todos estos años y ahora volvemos a donde habíamos iniciado; Inglaterra. Se podría decir actualmente, que cualquiera de nosotros sabe más de todo que el ministro mismo.
Seguí tocando hasta que dieron las ocho y media de la mañana…Estando sola no se siente el transcurso del tiempo. Me puse un vestido informal corto, color lila, con unos zapatos de tacón que iban a juego con mi bolsa de color negro. Dejé mi cabello suelto y sentí como se ondeaba sobre mi espalda. Entonces, resignada, abrí mi mente de nuevo.
"Baja, ya es tarde, nos vamos en dos minutos" pensó Seth.
Bajé a reunirme con mi reducida familia; Seth, mi hermano, un año mayor, iba vestido con jeans, tenis y una playera con los colores escarlata y dorado de Griffindor. Mi padre, nos esperaba frente a la chimenea con los baúles de ambos.
Casi nunca hablábamos en voz alta. Casi siempre usábamos nuestros dones para comunicarnos. Mi padre pensaba algo y yo se lo transmitía a Seth. Si queríamos decirle algo, Seth se lo transmitía a mi padre. Casi siempre le tocábamos el dorso de la mano para ver con más claridad lo que quería decir o para que él viera con más claridad lo que queríamos decirle. Aunque a veces me enojaba y cerraba mi mente a sus ideas. Entonces hablábamos en voz alta.
Uno por uno fuimos desapareciendo con equipaje y todo por la chimenea, por medio de los polvos flu. Me despedí de la mansión que era mi hogar, y llegamos a King’s Cross. Iba saliendo de la chimenea, cuando recibí un mensaje de texto en mi I-phone. Era de Darek. Decía:
"Miah; Agattha Aken se encuentra en la plataforma. Si, volvieron. Evítense problemas. Te amo. Tuyo,
Darek."
En ese momento me detuve delante de la columna que divide la plataforma 9 y 10.
"¿Qué pasa?" pensó Seth.
"Agattha Aken" le respondí.
Vi como mi hermano se tensó al oír ese nombre, le tocó el hombro a Liam y él se tensó igual.
Nos escondimos en el otro andén hasta que vimos como Agattha Aken salía del muro de división, y salía de la estación. Los pensamientos de mi padre eran de pura ira, odio y venganza hacia ella. Ni siquiera su don pudo calmarnos, ya que todos compartíamos esos pensamientos hacia Agattha. Pero nos contuvimos.
Cuando llegamos a la plataforma 9 ¾ vimos que el tren ya había partido hacia más de diez minutos. El tiempo que esperamos que Agattha saliera de la estación.
"¡Ha ha! Miah, tengo una idea, despídete de papá. Toma tu equipaje y sígueme." pensó Seth.

19 nov 2009

Inhumano. Cap. 3

Marcaban las 6 de la noche en el reloj dorado de Gringotts. Los gemelos Kaulitz se dirigían a Flourish y Bott’s a comprar un libro de Defensa Contra las Artes Oscuras. Se les había hecho tarde.
Entraron a la tienda y la encontraron asombrosamente llena.
-Yo iré a preguntar.-propuso Bill.
Y para suerte suya pudo comprar dos de los últimos ejemplares que se hallaban disponibles. La bruja que lo atendió le entregó ambos ejemplares y le pidió que pasara a pagarlos en el recibidor continuo.
-Ahora ve tú. Yo los pedí, ahora tú los pagas.- dijo Bill, y Jacob, sin excusa para debatir el argumento de su hermano, obedeció.
Bill Kaulitz se sentó en una banca que se hallaba al lado izquierdo de la puerta. Abrió un libro y lo hojeó: <1. Introducción, 2. Acerca del autor, 3. Conjuros básicos, 4. Hombres Lobo, 5. Vampiros, 6. Maldiciones, 7. Centauros, 8. Criaturas mágicas…> Seguro iba a poder recuperar unas horas de sueño en alguna de esas aburridas clases.
Un individuo muy alto entró en la tienda. Lo flaqueaban una chica y un chico un poco más bajos que el primero. Los tres individuos se quitaron las capas de viaje. Bill, junto con toda la gente que había en la tienda, quedaron deslumbrados por la belleza de los tres chicos.
El más alto tenía un aspecto salvaje, como de oso. Tenía el cuerpo extremadamente musculoso y no dejaba de ser bello, o guapo como cualquier bruja lo hubiera descrito. Tenía el cabello café, y lo llevaba casi rapado, tenía fracciones pronunciadas y una nariz recta, como rusa.
El otro chico era alto y delgado, pero sin dejar de tener músculos pronunciados. Tenía suficiente músculo como para hacer sentir mal a cualquiera de los gemelos Kaulitz, que tenían aspecto desgarbado. Tenía pelo cobrizo y rizado a la altura de los hombros lo cual le daba un aspecto felino junto a su puntiaguda nariz.
Pero sin duda, la más hermosa de los tres era la chica, que tenía dos cortinas largas hasta la cintura de cabello liso dorado. Tenía los labios carnosos y de un color rojo sangre. Tenía la nariz como la de una Barbie, aunque resultaba difícil imaginar a una Barbie tan curvilínea, exuberante y hermosa. Bill pudo observar que no era muy alta.
Pero Bill pudo observar tres cosas más que ellos tenían en común y que obviamente nadie más había notado…
Primero, notó que ellos poseían un color extremadamente pálido en su piel. Si alguna vez le habían dicho que él era pálido, a la par de ellos, Bill estaba bronceado. Su piel se miraba suave pero firme como el mármol.
Segundo, notó algo aterrorizante. Al mirarlos a los ojos un escalofrío recorrió su nuca. Divisó un color rojo sangre en el iris de sus ojos. Les daba un aspecto salvaje y más bien cruel. Miraban como si fueran animales acechando a su presa antes de atacar…
Por último, Bill llegó a la conclusión que su descomunal belleza no podía ser humana. Eran demasiado…hermosos para ser reales…No podían serlo…
-Buenas noches- dijo el chico ruso con voz ronca y seca. Su voz era hermosa y escalofriante a la vez.
-B-b-buenas n-n-noches, señor- dijo la bruja que atendía detrás del mostrador. Obviamente estaba tan embobada por la belleza de sus clientes que no pudo evitar soltar una risita boba.
El chico musculoso con aspecto de ser ruso le devolvió una sonrisa seductora, dejando ver su dentadura perfecta. Se sumieron en una conversación sobre libros de Hogwarts para último y penúltimo año. Los otros chicos se dirigieron a la banca donde estaba sentado Bill.
Bill observó cómo la gente componía su expresión cuando pasaban a su lado, por haberse quedado boquiabiertos.
Comenzó el bullicio de nuevo. Bill observó la manera en como esos seres se movían. La chica se movía como una modelo de pasarela. Parecía deslizarse por el piso y se movía con tal movimiento que parecía que sus curvas perfectas se movieran al compás. Era imposible no dejar de verla.
El chico era un poco más discreto. Su caminar era elegante y equilibrado. Medía sus movimientos con cautela…como un felino. Eran imposibles de describir…eran hermosos y aterrorizantes.
Bill se preguntó si ese era el cambio que presintió esa misma mañana…pero no…el cambio iba a ser más grande…No podía explicarse…
Se sentaron al lado izquierdo de Bill. Bill sintió una corriente de aire frio…Tal vez fuera la puerta y el aire del exterior…Lo extraño es que estaba totalmente cerrada…
-¿Hogwarts?-le preguntó la chica de pelo dorado a Bill.
Su voz era hermosa, sonaba como una cantante de ópera en un tono dulce, agudo y hostil. Su tono era agresivo lo cual asustó a Bill, tomando en cuenta el color asesino de sus ojos.
-Si.- dijo Bill con voz seca. En ese momento se dio cuenta que ella lo supo porque tenía en sus manos las túnicas de Griffindor que había comprado con los Hale.
-¿Estudiante de primer ingreso o qué?- le preguntó la chica aún en tono hostil pero bello y seductor.
-No, solo regreso al colegio este año.- respondió.
-Nunca te he visto en el campus.-afirmó bruscamente la chica.
-¿Eres de Hogwarts?- preguntó Bill.
-Sí, penúltimo año. ¿Y tú?- dijo la chica Barbie con voz amenazadora.
-Igual.-se limitó a responder Bill.
-Lástima que eres de Griffindor.- dijo la chica con tono hostil.
"Por lo menos no soy un Slytherin" susurró Bill. Su susurro fue tan quedo que dudó que la chica lo hubiera oído. Aún así Bill creyó ver que la chica lo había oído…no…imposible…
-Porque yo soy una Slytherin.-dijo la chica con su aguda voz. Bill ya sabía que era una Slytherin. Su actitud la delataba.- Nos veremos pronto.-puntualizó la chica. Y al momento se levantó y siguió al chico musculoso y al chico felino.
La voz de esa aterrorizante criatura aún tintineaba en los oídos de Bill. No había notado que había calor dentro de la tienda…Lo pudo notar cuando los chicos cerraron la puerta.
En el camino de vuelta al hotel, los gemelos no se dirigieron la palabra. Jake iba sumido en sus propios pensamientos sobre la chica Barbie. Mientras que Bill seguía con esos aterrorizantes ojos rojos grabados en la retina…

Diagon Alley. Cap. 2

Las tiendas más asombrosas del mundo se alzaban unas tras otras a ambos lados de la calle.
-Bill, ya abrieron la tienda de túnicas.-dijo Jacob señalando una tienda al final de la calle.
Entraron a la tienda y vieron a una señora que daba órdenes a su hijo, unos centímetros más bajo que los gemelos.
-¡Bill, Jacob!-gritó el chico y se les acercó a saludarlos.
-Hola Daniel.-lo saludó Bill.
-¿Cómo estuvieron? ¿Qué tal Leipzing? ¿Qué tal el quidditch? ¿Y Durmstrang?- dijo el entusiasmado Daniel Hale.
-Hmmm…-dijo Bill- Estuvimos bien- mintió Bill- Leipzing, frío. El quidditch, brusco. Y Durmstrang, no me gusta.-finalizó Bill.
Daniel rió
Reír. Era algo que Bill no experimentaba hace mucho tiempo…
-Hale, ya nos vas a alcanzar.-comentó Jacob.
-Uno setenta para ser exactos.-rió un poco orgulloso de sí mismo, aunque algo decepcionado porque aún le faltaban unos diez centímetros para alcanzar a los gemelos.- Acabo de cumplir los 16 años. ¿Y ustedes?- pregunto Daniel.
-Cumpliremos 17 la próxima semana.-respondió Jake.
-Wow…Penúltimo año en Hogwarts…-inquirió Daniel Hale.
-Sí. Wow…- dijo Bill imitando el tono soñador de Daniel.
-¿Seguirán este año en la misma casa? Digo, porque como se fueron un año a otro colegio y este año regresan…-dejó la frase inconclusa.
-La subdirectora nos aseguró que seguiremos en Griffindor. Y cambiando de tema- dijo Jacob.- ¿te enteraste del Torneo?-terminó.
-¡Claro!- dijo Daniel como si fuera más que obvio que todos lo sabían, aunque no lo era. -Todo el mundo habla de eso. Quería inscribirme…Pero es solo de 17 años en adelante. ¿Ustedes se inscribirán?- preguntó.
- No creo.- dijeron a coro los gemelos.
-Awww bueno…-dijo Daniel como si fuera una ofensa no querer participar- Pero lógicamente DEBERÁN ir al baile ¿no?- añadió.
- Si…Venimos a comprar ese traje de gala y un par de túnicas de Griffindor.- dijo Bill.
-Bien. Entonces, síganme.- dijo Daniel, quién los guió con su madre, Blanca Hale, la propietaria de la tienda.
La señora Hale los saludó con un poco más del entusiasmo necesario y les entregó un par de túnicas para que se las probaran.
Afortunadamente las túnicas les quedaron a la primera. O tal vez fuera que las túnicas estuvieran embrujadas para que le quedasen a quien se las probara. Pidieron cuatro túnicas cada uno y luego le explicaron a la señora Hale lo del traje de gala que necesitaban adquirir. La señora Hale les dijo que necesitaban encargarlo y que tenían que elegirlo entre un catálogo el traje apropiado. Les entregó un manojo de revistas y catálogos encantados para que la persona que mirase el catálogo se viera a sí mismo con cada traje. Los gemelos se sentaron junto a Daniel a ver los diferentes estilos.
-Hey Daniel, ¿Qué te parece éste?-preguntó Bill señalando un traje negro informal.
-Solo si quieres espantar a tu cita.-bromeo Hale. Jacob rió con el.
-¡¿Cita?! ¿Qué te pasa? No pienso tener una cita con nadie.- puntualizó Bill.
-Solo decía…bueno, deberías verlas…bueno…mira este…es de tu estilo y no espanta.- dijo Daniel señalando un traje negro formal muy elegante.
-Sí. Lo que sea. Lo llevo.- dijo Bill- ¿Y a quienes te referías antes Hale?
-Quiero este Hale.- interrumpió Jacob señalando un traje blanco con camisa negra sin corbata. -Gracias.
-Bien… ¿Solamente? Bien…serian 30 galeones por cada uno…Sus trajes de gala estarán listos para el 22 de Diciembre. Se los enviaremos.-dijo Daniel.
-Gracias Hale. ¡Muchas gracias Sra. Hale! Adiós. -dijo Jake al tiempo que pagaban y salían de la tienda a la calle ahora llena de magos y brujas, con las manos llenas de bolsas y de knuts.

Marcaban las 6 de la noche en el reloj dorado de Gringotts...

Presentimiento. Cap. 1

Cinco y media de la mañana en un campo desprovisto de muggles. Rodeado por sombríos árboles llenos de escarcha que brillaban ante los primeros rayos del amanecer, en un pueblo de Leipzing, Alemania. Se acercaban tres individuos de una misma familia. Todos iban embozados. Eran gente no muggle. El hombre de más edad guió a sus dos hijos gemelos hacia el transportador. Los dos chicos tomaron el transportador, en este caso una rueda, y junto con su padre en pocos minutos giraron sobre sí mismos tomados del transportador, desaparecieron de Leipzing. Aparecieron en un callejón abandonado de Londres. Se limpiaron el polvo y caminaron varias calles desiertas aun por la hora, a un pub llamado “El Caldero Chorreante” que fácilmente podía ser ignorado por muggles. El bar se encontraba vacío.
-Buenos días.- dijo un hombre detrás de la barra.
-Habitación del Sr. Kaulitz, Jared Kaulitz.- dijo el padre de los gemelos.
Algo sorprendido el hombre le extendió las llaves de la habitación: 483. Se dirigieron en silencio a la habitación y al entrar todos se quitaron las capas de viaje. Jared Kaulitz sacó su varita mágica y encendió el fuego en la anticuada chimenea, se sentó junto a sus dos hijos gemelos. El fuego dejó ver las facciones tan parecidas de los tres. Sus ojos verde claro, brillaron a la luz del fuego. El gemelo de cabello negro alborotado, miraba fijamente al vacío, mientras su pelo brillaba a la luz de las llamas. El otro gemelo miraba a su padre, asombrosamente parecidos, con el pelo rubio cobrizo igual de alborotado que el de su hermano, mientras que su padre lo tenía corto.
-Descansen, yo iré a Gringotts. El viaje tomó menos de lo esperado.- y con esto último el Sr. Kaulitz salió de la habitación.
-Reservo la cama de la ventana.- dijo el chico de pelo cobrizo a su hermano gemelo.
-No me importa, Jacob.- respondió el gemelo de pelo negro.
-¿No vas a descansar, Bill?- preguntó Jacob.
-No, iré a desayunar, Jake.-dijo Bill. Lo que fuera para zafarse de toda compañía. Se levantó y le dió la espalda a su hermano al salir.
Bill Kaulitz desayunó en silencio. Esa mañana se despertó con un presentimiento extraño…No sabía que podía pensar de ello…Sabía que le pasaría algo…que algo iba a cambiar irrevocablemente…no sabía si para bien o para mal…pero iba a suceder tarde o temprano…Bill no sabía si quería que pasara rápido…o si quería que nunca sucediera…Nunca se había sentido igual…Ese presentimiento era nuevo…Lo había sentido esa misma mañana…Le dolía la cabeza…
Bill se levantó al ver a su padre entrar al pub. Bill acompañó a su padre en el desayuno junto con Jacob, que bajó luego de dormir un poco. Al terminar de desayunar el reloj marcaba las 7:45am. Entonces hablaron sobre su itinerario del día; sábado.
-Tienen- dijo el Sr. Kaulitz- que comprar las túnicas que necesiten, libros, útiles, escobas, calderos, ingredientes y…traje de gala.-dijo algo avergonzado.
-¡¿Traje de gala?!-dijeron los gemelos al unísono.
-Ya les dije la razón. No es culpa mía.-dijo el Sr. Kaulitz.
-Y nosotros ya te dijimos que NO usaremos traje de gala.-dijo Jake.
-Miren, el Torneo de los Tres Magos es un evento que no se ha visto hace tiempo. Es una ocasión especial, formal y OBLIGATORIA. Mis hijos NO IRAN vestidos como unos vagos. ¿¡Entendido?!-dijo el Sr. Kaulitz.
-Si.- dijeron de mala gana los gemelos.
-Irán primero por las túnicas y el traje de gala, luego por las escobas y después de eso se separarán a comprar los libros correspondientes a las materias que asistan junto con todo lo demás que necesiten. Nos juntaremos a almorzar y si terminan de comprarlo todo tendrán la tarde libre. Les voy a dar 200 galeones a cada uno y espero verlos a las 7 en punto de la noche.-puntualizó Jared Kaulitz y los dejó con dos bolsas llenas de galeones en la mesa. Ambos chicos se levantaron de la mesa y rápidamente tomaron cada uno su bolsa llena de galeones.
Salieron a un cuarto con una pared sur de ladrillo. Bill sacó su varita y dando algunos golpes con ella en ciertos ladrillos, la pared se movió, dejando una forma de arco por el cual pasaron al Callejón Diagon. La sinuosa calle empezaba a llenarse. Las tiendas más asombrosas del mundo se alzaban unas tras otras a ambos lados de la calle.

Prefacio

¿Qué sucede cuando tu mundo se destroza? Cuando sabes que no hay vuelta atrás y desearías nunca haber empezado…Cuando sabes que todo terminó...Que la persona que consideras tu todo…simplemente ya no existirá…y será todo por tu culpa…
Corríamos a una velocidad imposible…Las ramas de los árboles me golpeaban la cara continuamente…Se detuvo…Ella se puso entre mí y esos cuatro pares de ojos rojos…Sentí como cubría mi mente…obviamente protegiéndome…Lo que me preocupaba era ella…Sabía que no iba a aguantarlo por mucho tiempo más…Y en ese momento ella cayó de rodillas…Gritaba como si la estuvieran quemando por dentro…Mientras que la vampira se reía de su dolor…Aún así, ella seguía protegiendo mi mente con mayor intensidad…Tenía que hacer algo…
De repente una chispa de intuición me golpeó la cabeza…Supe que hacer…Apunté con mi varita hacia mi pecho y pronuncié:
“Sepctunsempra!”
…Sangre corría a chorros por mi cuerpo…Sangre humana…Oí chillidos de dolor que pronto reconocí como míos…Lo último que recuerdo había sido que vi los mismos cuatro pares de ojos rojos…Y cuatro vampiros repentinamente sedientos…de mi sangre…