20 nov 2009

¿Qué puede hacer una vampira a las tres de la mañana? Cap. 4

Este capítulo esta descrito por Miah...espero ke les guste...jajaja kisses!!



Era una fría madrugada del domingo 13 de septiembre, el día en que íbamos a Hogwarts. El reloj de mi I-phone marcaba las tres de la mañana. Estaba recostada sobre mi cama. La cual era pura escenografía, ya que por nuestra naturaleza, ni mi familia ni yo, dormíamos. En ese momento deseé más que nada poder dormir…
Me puse los audífonos y escuché a Chopin. Supongo que esa es mi manera de dormir; relajándome y escuchando música. Mi padre siempre que me veía así me decía que hiciera algo más productivo. Pero, ¿Qué podía hacer una vampira a esa hora? Si les hubiera hecho esa pregunta a cualquier otro clan anónimo hubieran respondido:”cazar”. La cosa era que no tenía sed, pues unas horas antes me había saciado, y hasta había excedido. Pero era para prevenir. No quería volver a huir de otro lugar…En ese momento sentí como el iris de mis ojos cambiaba de matiz…plateado…
"Vamos de regreso" pensó Seth. Pude ver dónde se hallaban y mentalmente calculé la distancia que les faltaba para llegar. Llegarían en una hora. Capté los pensamientos de mi padre y me sumergí en ellos. Mi mirada se volvió de un flamante color bronce. Liam, mi padre, pensaba en mí…mentalmente me miraba y lamentaba el accidente que yo había cometido esa misma noche…Estaba decepcionado de mi…SUFICIENTE.
Cerré mi mente con rapidez y mi mirada volvió a la normalidad…Sentía varias cosas a la vez…culpa, ira, remordimiento, reproche…Me sentía avergonzada de mí…Subestimé mi autocontrol y resultó mal…Si tan solo ese patético humano no se hubiera interpuesto entre el puma y yo, nada de esto hubiera pasado…
Decidí mantener mi mente cerrada y tocar el violín, que era lo que a menudo hacia cuando cometía un error…Toqué notas altas con el fantasma de la ópera…Pero poco a poco la melodía fue cambiando hasta llegar a ser una totalmente diferente. Mantuve cerrada mi mente con más fuerza de la necesaria…No sabía si era por la ira que quemaba mi interior o porque no quería saber nada de nadie…Sentía la presión de los pensamientos de Seth que obviamente iban dirigidos a mí.
Los primeros rayos del amanecer se filtraron en mi ventana. El tiempo transcurrió rápidamente. Dejé de tocar un poco y mire mi I-phone, las siete en punto. Mi familia ya debía de haber regresado. Si. Estaban en la sala, hablando…pero me mantuve firme y no quise escuchar ni leer la mente de nadie.
Dejé mi I-phone de lado y seguí tocando. Amaba mi I-phone aunque fuera un invento muggle. Desde que la guardia Vulturi se había infiltrado en el Ministerio De Magia (hacia ya unos 50 años) lograron introducir la tecnología muggle con ciertas modificaciones. Hoy en día el Ministerio De Magia no se parece nada a la versión muggle de la historia de Harry Potter. Con el tiempo sacaron a los Vulturis del Ministerio, porque se enteraron de su naturaleza.
Desde entonces vivíamos aislados del Ministerio, ya que nos temen a nosotros los vampiros. Tienen sus razones. Por eso hubo unas cuantas décadas en las que mi familia y yo nos mezclamos con los muggles. Son interesantes. Estudiamos en sus colegios y universidades de prestigio alrededor del mundo. Aprendimos a hablar muchos idiomas y estudiamos cada carrera muggle con honores.
Hace dos décadas volvimos a infiltrarnos en la sociedad no muggle. Tratamos de parecer lo más humanos posibles, mi hermano y yo desempeñamos el papel de dos humanos de 17 y 18 años que cursan el último y penúltimo año en Hogwarts, aunque resulta difícil a veces. Estudiamos en colegios de magia y hechicería en el extranjero todos estos años y ahora volvemos a donde habíamos iniciado; Inglaterra. Se podría decir actualmente, que cualquiera de nosotros sabe más de todo que el ministro mismo.
Seguí tocando hasta que dieron las ocho y media de la mañana…Estando sola no se siente el transcurso del tiempo. Me puse un vestido informal corto, color lila, con unos zapatos de tacón que iban a juego con mi bolsa de color negro. Dejé mi cabello suelto y sentí como se ondeaba sobre mi espalda. Entonces, resignada, abrí mi mente de nuevo.
"Baja, ya es tarde, nos vamos en dos minutos" pensó Seth.
Bajé a reunirme con mi reducida familia; Seth, mi hermano, un año mayor, iba vestido con jeans, tenis y una playera con los colores escarlata y dorado de Griffindor. Mi padre, nos esperaba frente a la chimenea con los baúles de ambos.
Casi nunca hablábamos en voz alta. Casi siempre usábamos nuestros dones para comunicarnos. Mi padre pensaba algo y yo se lo transmitía a Seth. Si queríamos decirle algo, Seth se lo transmitía a mi padre. Casi siempre le tocábamos el dorso de la mano para ver con más claridad lo que quería decir o para que él viera con más claridad lo que queríamos decirle. Aunque a veces me enojaba y cerraba mi mente a sus ideas. Entonces hablábamos en voz alta.
Uno por uno fuimos desapareciendo con equipaje y todo por la chimenea, por medio de los polvos flu. Me despedí de la mansión que era mi hogar, y llegamos a King’s Cross. Iba saliendo de la chimenea, cuando recibí un mensaje de texto en mi I-phone. Era de Darek. Decía:
"Miah; Agattha Aken se encuentra en la plataforma. Si, volvieron. Evítense problemas. Te amo. Tuyo,
Darek."
En ese momento me detuve delante de la columna que divide la plataforma 9 y 10.
"¿Qué pasa?" pensó Seth.
"Agattha Aken" le respondí.
Vi como mi hermano se tensó al oír ese nombre, le tocó el hombro a Liam y él se tensó igual.
Nos escondimos en el otro andén hasta que vimos como Agattha Aken salía del muro de división, y salía de la estación. Los pensamientos de mi padre eran de pura ira, odio y venganza hacia ella. Ni siquiera su don pudo calmarnos, ya que todos compartíamos esos pensamientos hacia Agattha. Pero nos contuvimos.
Cuando llegamos a la plataforma 9 ¾ vimos que el tren ya había partido hacia más de diez minutos. El tiempo que esperamos que Agattha saliera de la estación.
"¡Ha ha! Miah, tengo una idea, despídete de papá. Toma tu equipaje y sígueme." pensó Seth.

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