Este es un capítulo muy corto, pero no deja de ser importante...Escrito por muah y es la continuación del cap 5...Kisses!!
…En ese momento tocaron la puerta del compartimiento. Pero no fue nada parecido al golpeteo torpe de Ronald, fueron dos golpes delicados y melódicos, un sonido agradable al oído.
Entonces, Jacob se levantó a abrir la puerta y se quedó paralizado en el umbral. Dos chicos entraron al compartimiento. Un chico y una chica. Todos voltearon a ver menos Bill, que seguía con la mirada perdida sumido en sus pensamientos. Jacob, Hector, Steven y Jordan se quedaron boquiabiertos. Ronald se sonrojó.
-Hmmm…-dijo el chico que acababa de entrar. Ese sonido fue hermoso para haber sido un simple suspiro.- Hola Wyatt, Forat, Stewart, Dahl y…chicos nuevos…-dijo el chico. Al pronunciar cada apellido lo seguía un movimiento del mentón que se considera cool. Su voz era fría y ronca, deliciosa, melodiosa pero cordial e irresistible.
-Hola chicos.-dijo la chica. Su voz era fría, altiva, irónica, algo burlona, pero sin dejar de ser hermosa. Bellísima…el sonido más perfecto y delicioso…ambas voces eran muy parecidas, solo que una era más ronca; la del chico. -Hola Ron.-le dijo la chica a Ronald que se sonrojó aún más. Y no pudo evitar soltar una risita tonta cuando la chica le dirigió una sonrisa de sus labios perfectos, color rojo. Dejando ver su dentadura blanca y perfecta, los deslumbró a todos.
-Verás Ron, mi hermana y yo no nos apuntamos aún…lo que pasa es que…no estuvimos ahí cuando pasaste… ¿Podrías?-le preguntó el chico con semblante sereno, tocándose el pelo negro al ras que brillaba, aunque en ese momento no había sol…era un día nublado.
En ese momento pasaron varias cosas a la vez.
Primero, la chica fijó su mirada en los ojos de Jacob, quien la estuvo observando desde que entró. Entonces, sus hermosos ojos color azul liláceo, iguales a los de su hermano, con un pestañeo, a través de sus espesas pestañas, sus ojos se volvieron de un color verde claro…Jacob no podía bajar la mirada. La mirada de esa hermosa chica era demasiado penetrante, tanto, que Jake sintió que lo atravesaba con la mirada…Pero tan rápido como apareció, con un pestañeo esos ojos volvieron a verse como en un principio; azul liláceo. Jake pudo bajar su mirada, mientras que la chica lo siguió observando con una sonrisita pícara, tentadora y más que nada, burlona. Entonces, la chica se volvió hacia Ronald, y, dirigiéndole otra de sus miradas deslumbrantes, preguntó:
-¿Dónde me apunto Ron?-
Ronald le extendió el trozo de pergamino y la pluma. La chica atravesó el compartimiento para llegar hasta Ron. Caminó con tal agilidad y elegancia que pareciera que fuera bailando. Las curvas perfectas de su cuerpo se movieron con gracia y suavidad en los dos pasos que dio hasta llegar a donde se encontraba Ron. Tomó la pluma con la misma agilidad y escribió su nombre en el pergamino rápidamente. Le devolvió la pluma a Ronald, quien levantó la vista hacia la chica y al ver que le estaba dirigiendo otra deslumbrante sonrisa, se sonrojó aun más.
-Que linda letra.-la elogió Ronald y se compuso los lentes.
-Gracias, Ron.-le sonrió y dio la vuelta para dirigirse a la puerta y esperar a su hermano, quien se dirigió hacia Ronald con el mismo garbo que ella.
Bill Kaulitz seguía perdido en sus pensamientos. No le interesaba saber quién estuviese en el compartimiento con tal que no lo molestara. Quería estar solo…La compañía le molestaba…Quería sentirse solo y frío…Como siempre…Pero de repente sintió una ráfaga de viento frío, seguido de eso sintió un olor delicioso…un olor dulce, sutil, y bastante apetecible casi tentador…era un aroma elegante y de clase…Bill nunca había percibido un aroma igual…estaba seguro que ningún perfume podría ser tan…perfecto…Era tan hermoso y apetecible hasta lo imposible…Si, ese olor era imposible, era demasiado perfecto para ser real…Decidió ver de dónde provenía ese aroma…Bill volteó a ver el interior del anticuado compartimiento y…la vio…
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