Las tiendas más asombrosas del mundo se alzaban unas tras otras a ambos lados de la calle.
-Bill, ya abrieron la tienda de túnicas.-dijo Jacob señalando una tienda al final de la calle.
Entraron a la tienda y vieron a una señora que daba órdenes a su hijo, unos centímetros más bajo que los gemelos.
-¡Bill, Jacob!-gritó el chico y se les acercó a saludarlos.
-Hola Daniel.-lo saludó Bill.
-¿Cómo estuvieron? ¿Qué tal Leipzing? ¿Qué tal el quidditch? ¿Y Durmstrang?- dijo el entusiasmado Daniel Hale.
-Hmmm…-dijo Bill- Estuvimos bien- mintió Bill- Leipzing, frío. El quidditch, brusco. Y Durmstrang, no me gusta.-finalizó Bill.
Daniel rió
Reír. Era algo que Bill no experimentaba hace mucho tiempo…
-Hale, ya nos vas a alcanzar.-comentó Jacob.
-Uno setenta para ser exactos.-rió un poco orgulloso de sí mismo, aunque algo decepcionado porque aún le faltaban unos diez centímetros para alcanzar a los gemelos.- Acabo de cumplir los 16 años. ¿Y ustedes?- pregunto Daniel.
-Cumpliremos 17 la próxima semana.-respondió Jake.
-Wow…Penúltimo año en Hogwarts…-inquirió Daniel Hale.
-Sí. Wow…- dijo Bill imitando el tono soñador de Daniel.
-¿Seguirán este año en la misma casa? Digo, porque como se fueron un año a otro colegio y este año regresan…-dejó la frase inconclusa.
-La subdirectora nos aseguró que seguiremos en Griffindor. Y cambiando de tema- dijo Jacob.- ¿te enteraste del Torneo?-terminó.
-¡Claro!- dijo Daniel como si fuera más que obvio que todos lo sabían, aunque no lo era. -Todo el mundo habla de eso. Quería inscribirme…Pero es solo de 17 años en adelante. ¿Ustedes se inscribirán?- preguntó.
- No creo.- dijeron a coro los gemelos.
-Awww bueno…-dijo Daniel como si fuera una ofensa no querer participar- Pero lógicamente DEBERÁN ir al baile ¿no?- añadió.
- Si…Venimos a comprar ese traje de gala y un par de túnicas de Griffindor.- dijo Bill.
-Bien. Entonces, síganme.- dijo Daniel, quién los guió con su madre, Blanca Hale, la propietaria de la tienda.
La señora Hale los saludó con un poco más del entusiasmo necesario y les entregó un par de túnicas para que se las probaran.
Afortunadamente las túnicas les quedaron a la primera. O tal vez fuera que las túnicas estuvieran embrujadas para que le quedasen a quien se las probara. Pidieron cuatro túnicas cada uno y luego le explicaron a la señora Hale lo del traje de gala que necesitaban adquirir. La señora Hale les dijo que necesitaban encargarlo y que tenían que elegirlo entre un catálogo el traje apropiado. Les entregó un manojo de revistas y catálogos encantados para que la persona que mirase el catálogo se viera a sí mismo con cada traje. Los gemelos se sentaron junto a Daniel a ver los diferentes estilos.
-Hey Daniel, ¿Qué te parece éste?-preguntó Bill señalando un traje negro informal.
-Solo si quieres espantar a tu cita.-bromeo Hale. Jacob rió con el.
-¡¿Cita?! ¿Qué te pasa? No pienso tener una cita con nadie.- puntualizó Bill.
-Solo decía…bueno, deberías verlas…bueno…mira este…es de tu estilo y no espanta.- dijo Daniel señalando un traje negro formal muy elegante.
-Sí. Lo que sea. Lo llevo.- dijo Bill- ¿Y a quienes te referías antes Hale?
-Quiero este Hale.- interrumpió Jacob señalando un traje blanco con camisa negra sin corbata. -Gracias.
-Bien… ¿Solamente? Bien…serian 30 galeones por cada uno…Sus trajes de gala estarán listos para el 22 de Diciembre. Se los enviaremos.-dijo Daniel.
-Gracias Hale. ¡Muchas gracias Sra. Hale! Adiós. -dijo Jake al tiempo que pagaban y salían de la tienda a la calle ahora llena de magos y brujas, con las manos llenas de bolsas y de knuts.
Marcaban las 6 de la noche en el reloj dorado de Gringotts...
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